REPORTAJES

31 enero, 2012

2011: Fotocopiando glorias pasadas, parte 1

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Written by: oso

 

Esperando que no sea demasiado tarde (aún no ha acabado enero) y sabiendo que este artículo os importa tres cojones y medio, llega a las pantallas de vuestros compatibles el imprescindible y habitual resumen anual que cada año siempre os ofrece Cinecutre.com; con el propósito de que descubráis que los redactores de esta web no sólo se alimentan de mierda y a veces (sólo a veces), son capaces de morderse la lengua y admitir que una película les ha gustado. Pero en el buen sentido, no en el de descojonarse o mofarse de ella. Al lío.

 

2011: Fotocopiando glorias pasadas

 

Cuando las cosas van mal, no dejamos de mirar al pasado y convencernos de que todo lo que ocurría antes, era muchísimo mejor. 2011, cinematográficamente hablando, ha sido una buena prueba de ello. El pasado año, entre las chorrocientas e inevitables pelis de superhéroes (Green LanternThorCapitán AméricaXmen Primera generación, etc), las cuatrocientas secuelas (Harry PotterCrepúsculoPiratas del CaribeScreamMission Impossible, etc) y los denostados remakes/reboots (ConanPerros de pajaLa cosa, etc), se ha colado un buen puñado de importantes filmes que, no sólo homenajean al cine de distintas décadas anteriores, sino que directamente lo fotocopian y fusilan.

 

Así, algunos de los estrenos más sonados del año fueron, más que otra cosa, ejercicios de estilo que trataban de recrear formas concretas de filmar que se habían abandonado por unos u otros motivos. Ahí está la celebrada The Artist, que en su declaración de amor al cine mudo, se atreve a prescindir de diálogos, en una propuesta a priori arriesgada, pero que ha conquistado a toda la crítica y buena parte del público. O uno de los blockbusters del verano, Super 8, que con su poster a lo Drew Struzan (pero en plan chusco) y el logo de Amblin como seductor reclamo, arrastró a los treinteañeros a los cines, haciéndoles creer que verían un filme con todo el sabor de cintas como Los Goonies o E.T. Algo que también intentó, pero de forma más disimulada, la británica Attack the block.

 

Incluso Disney hizo lo propio con la acertada Enredados (que en España se estrenó en 2011, recordemos), retomando sabiamente para su clásico número 50, el estilo y la narrativa de algunas de sus obras más emblemáticas, con su cuento de hadas, su castillo, su princesa, su bruja, sus caballeros y sus canciones, en un filme que, sino fuera por su animación realizada por computadora, parecería de hace tres o cuatro décadas. Y cómo olvidar Drive, ese aplaudido intento de devolver a las salas el cine negro callejero que practicaran en los 70 y 80 cineastas como Walter Hill, Michael Mann o William Friedkin.

 

Hilando fino, se podría meter en el grupo del cine homenaje-fotocopista a la gamberra Piraña 3D, cuyo descaro, despiporre y falta de escrúpulos a la hora de mostrar carne (en todos los sentidos) nos retrotrae inmediatamente a los años 80.

 

 

 

Y es que la nostalgia es un arma potentísima, y más en estos tiempos aciagos. Que se lo pregunten a Nacho Cerdà y suPhenomena Experience, que ahí sigue arrasando en Barcelona, con todos los madrileños suplicando por un regreso a la capital, que parece que nunca va a llegar.

 

Pero, claro está, en 2011 no sólo hubo fotocopias. También fue un gran año para el cine de animación de Hollywood, donde Pixar por fin empieza a perder la hegemonía, con todos los beneficios que ello supone, gracias a que el resto de estudios se han puesto las pilas alcalinas, lanzando filmes de un nivel excelente como RangoTintín o la ya citada Enredados (aunque en esta metió la mano Pixar). Por no hablar de la nueva animación francesa, que sigue dando buenos frutos, con ejemplos como El Ilusionista o la tan apetecible Un gato en París, que en nuestro país está por estrenarse.

 

Y qué decir de la nueva ola del cine coreano, que ha impactado con más fuerza que nunca en los últimos festivales de Sitges o el Fancine de Málaga, ganando aún más adeptos, gracias a cintas como The Yellow Sea o Bedevilled, por poner dos ejemplos. Asimismo, hubo una buena cosecha de cine español, con La piel que habito, Mientras duermesEvaNo tengas miedoNo habrá paz para los malvados o Blackthorn, aunque muchas de estas las vieran dos personas y el perro.

 

Queda la duda de saber si esta voluntad de recrear el cine de antaño es fruto de la falta de imaginación, un intento de la industria estadounidense por regenerarse y recuperar la gloria pasada (tras el empacho de los remakes o del 3D) o una mera y simple casualidad. Una pregunta cuya respuesta, lamentablemente, sólo se conocerá cuando pasen unos cuantos años en los que, obviamente, los que nos gusta esto seguiremos consumiendo cine como locos, sea malo, bueno o mediocre. Y ahora, que cada redactor cuente su visión más personal del 2011.

Oso55

 

Lo que habéis leído antes lo escribí yo, pero tratando de sintetizar el 2011 de una manera general y objetiva, a sabiendas de que eso último es imposible. Ahora toca que me sincere del todo.

 

Lo mejor

 

 

Si tuviera que quedarme sólo con dos películas este año, serían españolas ambas. Me refiero a La piel que habito y a Mientras duermes. La primera, por demostrar que Almodóvar sigue en plena forma, con ese cine irrepetible y arriesgado que, con precisión de cirujano, bordea en todo momento la seriedad y la chanza, poniendo al espectador en esa incómoda e intencionada tesitura del no saber si llorar o descojonarse, gracias a ese perfecto manejo de la comedia y del drama a partes iguales. Algunos críticos, como Carlos Boyero, han acusado al filme de ser, por momentos, algo así como una comedia involuntaria. Una opinión que considero totalmente desacertada y es que, si uno ha consumido suficientes obras del cineasta manchego, se da cuenta rápidamente de que le encanta jugar con los extremos, provocando al espectador, que no sabe cómo reaccionar ante lo que ve. Una sensación que a mí personalmente me encanta y que sólo unos pocos directores me provocan.

 

Y la segunda, por su manejo de la tensión, la intriga y, sobre todo, conseguir que el espectador, sin apenas darse cuenta, simpatice por instantes con un personaje absolutamente detestable, al que Luis Tosar da vida con plena credibilidad.

 

Luego destacaría Piraña 3D, por hacerme berrear y aplaudir como un oligofrénico gracias a ese desparrame absoluto del que hace gala, y Mission Impossible 4, cinta de acción de la vieja escuela, con toda la imaginería y el ritmo visual de Brad Bird.Medianoche en París me devolvió al mejor Woody Allen, en su vertiente optimista, Enredados al mejor Disney y Super, que ya tiene su tiempo y nadie se decide a estrenarla, me pareció brillante, siendo lo que Kick Ass debería haber sido, pero sus responsables no se atrevieron.

 

Ya a un nivel inferior, destacaría la frenética Tintín, donde la falta de carisma de su personaje principal se ve compensada por a los personajes secundarios y un intrépido desarrollo, propio de una cinta de Indiana Jones aderezada con las piruetas visuales y los constantes travellings que caracterizan a Peter Jackson y que, en esta película, al contrario que en la desquiciada King Kong, están empleados con astucia.

 

Saw 7, considerando la saga como lo que es, un festín sanguinolento con argumentos tan tramposos que rozan el delirio, colmó todas mis expectativas, regalándome un desenlace al nivel de las más disparatadas vueltas de tuerca que ha dado esta franquicia. Y por último, resalto “Secuestrados”, que pude ver en el festival innombrable y, a pesar del amarillismo que acusa en su tramo final, me pareció un loable ejercicio de dirección y planificación.

 

Lo sorprendente

 

 

 

Sin ser precisamente una de las mejores cintas que haya ofrecido el cine coreano en los últimos años, Bedevilled, que vi en el Fancine de Málaga, me abrió los ojos ante una industria que tenía aparcada, debido a que ni Park Chan Wook, ni cintas como The Host lograron impresionarme en su momento. Pero esto, y obras como I Saw The Devil o The Yellow Sea, ya son otra cosa. Un cine sin rémoras, que toma todos los riesgos que sean necesarios, mezclando géneros de formas como nadie antes se había atrevido y llevando al último nivel todo lo que propone, con una intensidad, una imaginación y, sobre todo, una técnica cinematográfica de cagarse en cascada. Estos coreanos, tan pronto te destrozan el corazón con un drama desgarrador, como te golpean con un banquete del gore más brutal y luego te hacen reir a carcajadas. Lo nunca visto.

 

Gato con botas, no es ninguna maravilla, pero me sorprendió gratamente porque sabe desvincularse por completo de su saga madre, Shrek, y construye una historia con personalidad propia, que no está al servicio de los gags, las parodias y el humor socarrón y políticamente incorrecto, que ya cansaba en la serie del ogro verde.

 

 

Igualmente me pilló desprevenido Red State que, aunque irregular, tiene momentos memorables, como el monólogo en la iglesia o ese giro a mitad de película, que descoloca por completo al espectador y del que conviene no dar la más mínima pista. E igualmente me sorprendió la argentina El hombre de al lado, que, a pesar de un desenlace acusador que no era necesario, atrapa al espectador con esa lucha entre dos vecinos antagónicos condenados, o no, a entenderse.

 

Lo decepcionante

 

 

 

 

Fast and furiuous 5, que vendían como la gran peli de acción del año y el salto al estrellato de su director, Justin Lin, me resultó un filme desinhibido, sincero y muy loco, pero carente de chispa, con chistes de lo más manido, una trama de lo más previsible y unos personajes sin el suficiente carisma, exceptuando, claro está, a Vin Diesel y The Rock; y es que el resto son carnaza y rellenaco. Asimismo me defraudó Trollhunter, que, como supuesto documento “real”, no me pareció nada veraz, y además repite prácticamente todo lo que ya se vio en Monstruoso, pero trasladándolo a los bosques noruegos.

 

Menuda gilipollez de película RED. Si cambias a sus carismáticos actores por intérpretes desconocidos, quedaría una cinta totalmente insípida que pasaría con más pena que gloria por cualquier videoclub. Y Cisne Negro, de Darren Aronofsky, y esto lo digo en serio, es una historia que ya me han contado 500 veces, recargada de efectismos baratos (un susto por aquí, una alucinación por allá, algo que dé mucha grima por acullá, etc) al servicio de una historia vacía, en la peor tradición de Requiem por un sueño. Por un lado, me agrada que este cineasta tenga el valor de recuperar y reivindicar el estilo que le definió en su día, eso le honra; pero me apena que no haya querido continuar para nada la senda abierta con El luchador, su cinta más “clásica” hasta la fecha.

 

Lo peor

 

 

Vamos a los que interesa de verdad, que además este año ha estado bien surtido.Y si las dos mejores eran españoles, curiosamente, las dos peores también lo han sido. Por un lado, El Capitán Truño/Morzongo/Chorongo/Zurullo, una tomadura de pelo tan gigatesca que te quedas calvo a los 20 minutos de película, por culpa, no ya de una trama estúpida e inentendible, sino de un presupuesto que directamente se desintegra a mitad de la trama, obligando a los actores a deambular por un bosque y cuatro habitaciones de un castillo. Una fábrica de bostezos en la que todos hacen el ridículo y rodada con 2 pesetas, en lo que parece un homenaje a, precisamente, esas 2 pesetas que costaban los números del famoso cómic en su formato apaisado original. Y aunque por momentos lo intenta, con hechiceros y algún monstruo, le falta por completo ese sabor pulp y desenfadado del cómic original. Marcará un antes y un después en el cine cutre español, os lo aseguro.

 

Tomadura de pelo también lo fue la infame y abominable Torrente IV, dode Santiago Segura directamente se te ríe en la puta cara con esta puta basura hedionda e infernal, guionizada en función de los 2.000 cameos con los que cuenta y que no aprovecha para nada el efecto 3D, como en su día nos prometió el estafador de su director. Para acabar, citaré otro truño hispánico, “El género femenino”, cuyas vergonzosas actuaciones y su trama ideada por un viejo verde estancado en la Transición, ofenden al espectador.

 

 

 

THE WATCHFUL EYE

 

¿Resumen del año? ¿De verdad queréis uno? Pues ahí va:

 

 

MEDIOCRIDAD

 

 

 

Eso ha sido el 2011, UNA PUTA MEDIOCRIDAD, una año repleto de productos facturados con cronómetro, olvidables tostones y truños como puños. Un año en el que me he refugiado en los reestrenos de los clásicos del Phenomena, y al cabo del cual tengo que exprimirme los sesos para recordar más de 6 o 7 películas vistas en cine, porque el resto es verdadera morralla o directamente basura hedionda (o no lo he visto por diversos motivos). Para retratar la desgana, la apatía y las ganas de bostezar que siento cuando rememoro este año de mierda, nada mejor que poneros lo que para mí ha sido EL VERDADERO Y UNICO MEJOR ESTRENO DE 2011, íntegro vía youtube. Es este:

 

 

 

Efectivamente, lo mejor del 2011 en materia de cine ha sido para mí ver el puto teaser de Prometheus. Hubiera pagado 6 euros por ver ese minuto y 10 segundos en cines antes que por algunas de las basuras que se han podido ver estrenadas en nuestras deprimentes carteleras. Vaya puto año de mierda…

 

 

 

Y qué a gusto me quedaría yo (y vosotros) si eso fuera todo lo que tengo que decir. Pero no, resulta que soy un matao y no puedo irme sin revindicar algunas películas que sí recuerdo, ya sea por buenas o por mierdosas. Y no, no seré breve, porque como son pocas me voy a tirar un rato hablando de cada una:

 

 

PELIS MUY BUENAS

 

 

 

En lo alto de la lista, y de verdad que ha sido un verdadero placer pagar por ellas (y más de una vez en algunos casos), tenemos unas pocas elegidas, de entre las cuales la orgullosa vencedora es sin duda Piraña 3D. Alexandre Ajá, director de mi adorada Las colinas tienen ojos, vuelve como amo del gore con una película que verdaderamente roza la calificación X si no la alcanza plenamente. Un festival de sangre, tripas, coños, tetas, culos, morreos lésbicos, palabrotas y peces que devoran carne humana, que demuestra al mundo lo que es el cine de verdad.

 

Por debajo de Piraña 3D voy a ser diplomático y voy a colocar igualaditas las tres películas que mas me han gustado después dePiraña 3d. De esas que, además de buenas, entran a forma parte de mi lista de pelis fetiche de visionado frecuente-obsesivo. Son las siguientes (repito, empatadas):

 

 

Primero, porque hay que empezar por alguna, Cisne Negro (ahora que lo pienso, ésta ni siquiera es de de 2011, sólo entra porque aquí se ha estrenado tres meses tarde, cojonudo, VAYA MIERDA DE AÑO…). La enfermiza película de Aronofsky aún me la pone dura sólo con rememorar ciertas escenas; tanto como La piel que habito, con la que el gran Pedro Almodóvar, el maricón de la mancha, vuelve a demostrar al mundo entero quien es el jefe en España. Y finalmente pero no menos buena, The raid, que viene a ser como La Horde pero sin zombies y con el doble de hostias. Una Obra Maestra.

 

 

Después llegamos a la zona de buenas películas, merecedoras de más de un visionado y desde luego compras seguras (algunas las tengo ya):

 

 

 

Contagio. El filme de Steven Sodeberg  que plasma el impacto de una hipotética pandemia mundial con una sobriedad, una objetividad y una inteligencia como yo no había tenido ocasión de ver desde la genial Y la banda siguió tocando. 

 

-Misión Imposible: villano mindundi Protocolo fantasma,  entra también aquí. Película trepidante y entretenida, a la altura de la tercera  (y personalmente yo prefiero el estilo sobrio sin colorines ni epilepsias de Brad Bird a la apabullante esquizofrenia cromática de J.J. Abrahams, pero eso son viejunadas mías que vosotros pocholines no entendéis) aunque con un villano mediamierda especialmente seleccionado por Tom Cruise de entre docenas de fulanos sin carnet de conducir (sí, sí, dejémonos de tonterías, eso es así, el que paga manda) para que no le haga ni atisbo de sombra como ya pasó con Philip Seymour Hoffman. Con este nuevo eso no ocurre, te olvidas de su cara, no ya cuando sales del cine sino cada vez que termina una escena en la que aparece.

 

-127 horas. Danny Boyle solvente como siempre, James Franco que se lo curra soportando el peso de la película y en resumen 80 minutos de lo más amenos. Pocas veces se puede ver una película que gira toda ella en torno a UNA ESCENA GORE, recibiendo tanto reconocimiento y aplausos, y además merecidos.

 

-Carne de Neón. El nuevo fracaso comercial de Paco Cabezas es otro puntazo mejor aún que Sexy Killer. Película que se mueve entre el descojone y la crudeza, con una Ángela Molina en estado de gracia, una Blanca Suarez mas zorripaina que nunca y, ATENCIÓN, un Mario casas DECENTE (sí el yogurín ese de El Barco que va siempre con los ojos medio cerrados y vocaliza fatal). Otro ejemplo de que en el cine español se hacen cosas buenas… aunque nosotros mismos las enterremos en el olvido estrenándolas en cuatro salas de mierda durante dos semanas y promocionándolas con el culo.

 

 

-El Origen del Planeta de los Simios, fue una auténtica sorpresa, ¿Quién me iba a decir a mi que una peli en cuyo trailer un chimpancé salta hacia un helicóptero con un palo en la mano con intención de derribarlo, pueda luego llegar a ser tan coherente, y a ratos hasta emocionante, y no convertirse en bochornosa parodia involuntaria?

 

 

 -Los pitufos. Sí señor, ESTA PELÍCULA ME GUSTÓ. Y no, no es porque en la versión original a la pitufita la doble esta persona:

 

 

Simplemente me pareció que retrataba fielmente a los personajes (personajes por cierto de los que soy fan, razón por la cual fui al cine temiéndome lo peor), no me avergonzó en ningún momento y hasta me reí.

 

 

-Insidious. Otra que me encantó. Película de fantasmas que reinventa el género volviendo a los verdaderos orígenes del mismo, o sea: TÍOS CON CARAS UNTADAS DE TALCO PONIEDO CARA DE SUSTO y VIOLINES ECHANDO CHISPAS CUAL CARMEN DE MAIRENA EN LOS CRESCENDOS. Y no veáis cómo funciona la puta fórmula después de años tragándonos caras acuosas de cgi de mierda atravesando las paredes.

 

-RED Cierto, en gran medida el éxito de la película descansa en el carisma de la colección de viejunos que la protagoniza. Pero mira, cumple su función, divierte y se pasa en un supiro.

 

 

-El Último Exorcismo. La fórmula de The Blair Witch Project sigue dando sus frutos, y en este caso concreto, uno bastante bueno. La historia de un farsante con vocación altruista que acaba encontrándose con la horma de su zapato y con unos minutos finales impresionantes. Y no tan buena pero en la misma línea y con un par de momentos impactantes es Megan is Missing. Esta me la descargué porque a España no ha llegado aún (ni creo que lo haga) pero es de este año y cuenta para el resumen.

 

 

-Un Dios Salvaje La última peli de nuestro simpático pedófilo también me gustó mucho. Y Kate Winslet está sexy hasta cuando echa la pota.

 

 

-Saw 7. No me olvido de la más que correcta conclusión de esta entrañable saga. Quizás con el giro final más previsible y a la vez más coherente de todas, el único defecto que le achaco es que el uso del 3d es bastante absurdo, salvo en un par de escenas.

 

-Paul. Festival de guiños frikis a cargo de Simon Pegg y Nick Frost. No hace falta decir mucho más.

 

-X-Men: primera generación. La mejor peli de la factoría de Marvel de este año sin duda.

 

-El Rey León en 3D. Lo confieso, NUNCA había visto esta película entera antes. Me gustó. Una hermosa película de animación clásica  que enseña a los niños la importancia de la raza, la jeraquía, el honor y el deber que tenemos para con nuestra estirpe. Sieg Hail! de las que ya no se hacen. Y el 3d no la empaña en absoluto, más bien la enriquece.

 

-Sucker Punch.  He dejado ésta para lo último por una sencilla razón. PARA JODEROS. Ahora pensaréis que, como me gusta esta auténtica orgía visual de película a la que el mundo entero parece haber lapidado unánimemente vete a saber por qué, todas las demás películas que he mencionado son también una mierda y os lanzaréis a cancelar todas las descargas que habéis ido poniendo a bajar mientras íbais leyendo, cagandoos en mi puta madre. Sí, Sucker Punch me encanta, sabía EXACTAMENTE lo que iba a ver y no me decepcionó. Extenderme en explicaciones sería inútil así que no pienso hacerlo.

 

Hum, al final no han sido tan pocas ¿verdad?… bueno, vamos con los zurullos del 2011:

 

 

PURE SHIT

 

 

 

 

Encabeza el ranking la que probablemente es LA MAYOR MIERDA HECHA EN AÑOS EN ESPAÑA: AMANIA.

 

Seguida de LA SEGUNDA MAYOR MIERDA HECHA EN AÑOS EN ESPAÑA: EL CAPITAN TRUÑO.

 

Seguida de LA TERCERA MAYOR MIERDA HECHA EN AÑOS EN ESPAÑA: LA SOMBRA PROHIBIDA.

 

Todas seguidas de Conan el Bárbaro. Y de una puta mierda escandinava llamada Meat que vi en Sitges porque soy gilipollas y me gusta tirar el dinero alegremente, que va de un carnicero que se monta vídeos porno con su ayudante en la nevera de su carnicería y que al final se suicida o algo así.

 

 

Y LA SOSEZ…

 

 

 

 

No es que sean malas, de hecho incluso se pueden considerar hasta “buenas” (correctamente manufacturadas según la Guía Acme del director prostituto 2011) algunas de ellas, pero son de esas películas que las ves y te olvidas, te importan un carajo y en el caso de ser un coleccionista compulsivo como yo, no te las compras hasta que no las ves rebajadas a dos euros en algún antro mugriento (o no te las compras). Y aquí es donde el 2011 va surtidito surtidito. Las enumero sin respirar y mirando la lista de la butaca.net para acordarme de todas:

 

 

Scream 4 (bostezo con solo ver el poster) , Año bisiesto (la de la mexicana masoquista, una parida de película como una catedral), Thor (y su vikingo negro. A mi novia se le hizo el chichi calisay pero a mí me dejó algo frio), No lo llames amor llámalo X (esta me la compraré por fetichismo hacia Ana Polvorosa exclusivamente),  Hobo with a shotgun (gore IMBECIL al 100%) The woman (la nueva gilipollez hiperviolenta de Lucky Mckee, empieza bien y acaba siendo un desmadre sin pies ni cabeza) Harry Potter y las reliquias dezzzzZZZZzzzzz…parte 2’5 periódico: el aburrimiento final,  La víctima perfecta (la metería en truños pero es que es tan y tan y tan aburriiiiiiiiida y absurda que no llega ni a eso), Tintin y el secreto del truñicornio en 3D y sus muertos champion editionCapitan america el primer pufo (bien recreada, con una estética genial pero con un climax final DE MIERDA que desinfla la película como un pedo de elefante).  Super 8 (los niños molan, el resto es E.T. + Monstruoso. Te la sabes de cabo a rabo antes de que salga el anuncio de Movierecord). Mientras duermes , thriller que no te “thrilla” demasiado, correcto y gracias). La cosa (precuela innecesaria y olvidable, y  tan ochentera como Matrix reloaded) Resacon 2 (mas de lo mismo. Y ya). El gato con botas (está bien pero tampoco es para tirar petardos, si me hubiera descojonado por lo menos en una escena la hubiera puesto entre las buenas, pero va a ser que no). Eva (el super pufo. Depende de dos giros de los cuales el primero es obvio y el segundo como que también, la historia se puede contar en 40 minutos y encima el final está cogido por los pelos. Por no hablar de que el futuro que retratan no es muy coherente en términos de tecnología… bah me callo que si no la pongo en las malas). Y todo esto sin contar que en Sitges tampoco quedé muy contento este año… Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuffffff, pero que año de mieeerrrrda por dios… Si hasta el estreno de Pixar de turno, que por cierto me he perdido, dicen que es una sosez decepcionante.  Espero que el 2012… bah, ESPERO PROMETHEUS. Y mas vale que la situación mejore o el año directamente comentaré las pelis porno que haya visto.

 

En fin, que pase el siguiente.

 

SEAGAL 

 

Sin duda, un nuevo año nunca empieza en Cinecutre sin el resumen de lo mejor/peor del pasado ejercicio, resumen donde los sufridos redactores de esta web nos dejamos todas nuestras neuronas intentando decidir las mejores y peores películas que hemos visto. Del total de 62 película que vi en 2011, aquí va mi selección de las cinco mejores, las cinco peores, la sorpresa y la decepción del año, por si a alguien le interesa. Y como me da pereza seguir escribiendo más entradilla, nos metemos de cabeza en el fregado con lo mejor del año, en orden inverso, es decir, que la primera que veréis será la peor de las cinco mejores y la última la mejor de lo mejor (hijos, que todo se os tiene que explicar):

 

 

Furia ciega: siendo un fan declarado de Nicolas Cage, no podía faltar una película suya entre lo mejor de este año. ¡Pero que peliculón! Demonios, sectas satánicas, una persecución cojonuda, explosiones que ni el mejor Renny Harlin, pelazo de Nicolas Cage y un pibón como Amber Heard hacen de esta cinta un auténtico disparo a mi cabeza. No es de extrañar, ya que detrás de la película encontramos a Patrik Lussier y Todd Farmer, un dúo que ya nos regaló la hiperbestia Un San Valentín Sangriento… como ejemplo, la escena en que Nicolas Cage mata a un puñado de sectarios mientras folla, fuma y bebe whisky (¡COMBO!).

 

Mientras duermes: Jaume Balagueró da por fin con esa tecla que hace que sus películas, además de tener un gran punto de partida, lleguen a un buen puerto. No hay que olvidar a ese inconmensurable Luis Tosar.

 

Piraña 3D: por fin una película que da todo el gore, las tetas y hora y media nonstop que promete su trailer. Mujeres en cueros a cada minuto, gore a punta pala en una masacre final para el recuerdo y sobre todo, sobre todo, el espectacular bikini de Kelly Brook, elevan a esta película al olimpo del celuloide.

 

The artist: Es increíble que en la época del 3D y del Dolby surround alguien se atreva a realizar no ya una película en blanco y negro, sino muda. Pero es aún más increíble que resulte emocionante, divertida, dramática y con unos personajes inolvidables.

 

Y lo mejor del año es… redoble de tambores… El Origen del Planeta de los Simios. Cuando se supo de esta película muchos nos mostramos escépticos y más cuando salieron los primeros trailers, que deparaban un truño de tomo y lomo. Pero menudo peliculón me encontré en el cine, cargado de emoción, con un soberbio protagonista primate y unos humanos que le van a la zaga. Y que bueno reencontrarse con John Lightow, que hacía tiempo que no le veía en la pantalla.

 

La película que más me sorprendió este año ha sido A todo gas 5, porque por fin dejan el puto ordenador de lado y el dramatismo de cuatro duros y tiran de especialistas. Si a todo esto le añadimos su acertado sentido aventurero y a The rock, en uno de sus mejores papeles, la experiencia ya es cien por cien recomendable con un gran cubo de palomitas.

 

En el tintero y sin llegar a entrar en la lista se han quedado: Asesinos de élite, Attack the block, Super 8, Arriety y el mundo de los diminutos, Enredados, Cisne negro, Secuestrados y Hanna.

 

Pero ahora vamos a lo que nos gusta. Lo peor del año. Una vez más, el orden será inverso (o sea, panda de retrasados, primero la mejor de las peores, para terminar con la peor de las peores).

 

 

Intruders: Intacto me pareció un coñazo, 28 semanas después fue cojonuda… pero esto es un puto insulto al espectador, una historia sin pies ni cabeza, con un giro final que al minuto uno se ve venir y, encima, rodada con el culo por Fresnadillo, con mucho movimiento de cámara como si aún no se hubiera dado cuenta de que ya no está en la película de zombies.

 

Templario: Madre mía, menudo chasco me lleve con esta. Una película que nos narra la “épica” batalla de un megaejército contra un reducido grupito de soldados defendiendo un fuerte. Que en pantalla se traduce con diez extras levantando escaleras y dejándose matar por los cuatro matados que estaban dentro. Para rellenar metraje, nos intentan vender la historia de amor entre una doncella, enviudada en el mismo asedio, y el templario del título. Por ahí también está Paul Giamatti, que sobreactúa tanto que parece que sus ojos van a despegar y ponerse en órbita.

 

Capitán Trueno y el Santo Grial: Sin lugar a dudas, estamos ante la primera superproducción ambientada en un desierto, un bosque y un parador nacional, y que luego te dicen que ha costado diez millones. ¿Pero dónde coño se los han gastado? ¿En plantar todo el bosque? Una película que para ser de aventuras me mató de aburrimiento y que además tiene uno de los finales más desconcertantes del cine. ¿Por qué vuelan? ¿Por qué el gusano se merienda a Julian Sands? ¿Y por qué luego se larga sin hacerle ni caso al Capitán Trueno? Preguntas y más preguntas que parece que quedarán sin respuesta.

 

Almas Condenadas: el regreso del caducado maestro del terror Wes Craven no podía saldarse con peor resultado, una puta copia barata de Scream, ni más ni menos. Ni sentido del suspense ni de cómo crear tensión ni ninguna escena realmente memorable y además, la película es más predecible que la carta de ajuste. Y para colmo, el guión viene firmado por el mismo Wes así que no podrá escudarse en excusas como injerencias de la productora o que el guionista reescribía la historia sobre la marcha. Un desastre total, por suerte no nos la colaron en 3D como sí han hecho en los USA, lo que ya habría sido el insulto definitivo.

 

Y el título de truño del año es para… La set. Seguramente no tendréis ni idea de que película es, pero ahora os explico. La set es la respuesta ebrenca a Crepúsculo, siendo el antecedente más inmediato de película rodada en mis tierras, POKE. Rodada íntegramente en tierras del Ebro (excepto un plano que fue rodado en Manhattan) es un ladrillo de dos horas sobre una adolescente que se enamora de un vampiro, vampiros que van dando por culo a la gente que va a los lavabos públicos, forenses despistados y todos los errores imaginables hechos película.

 

Actores amateurs, un cámara con síndrome de Parkinson, escenas intercaladas que no guardan relación entre sí y que además suceden en espacios y tiempos diferentes, música fuera de lugar y tan mal montada que a ratos no deja escuchar lo que dicen los personajes, un guión que parece improvisado sobre la marcha y muchas, muchas tramas secundarias que no llevan a ningún lugar y desastrosamente integradas, si lo están, con la trama principal. ¡Eso sí, en un plano sale mi piso! También me encanta que al principio de la película salga el director a decirnos que fuéramos indulgentes, porque se filmó muy rápido y con muy pocos medios, bla, bla, ya pidiendo perdón por adelantado por la puta mierda que íbamos a ver. Pues hay que joderse, porque los cinco euros de la entrada nadie nos los salvó. En fin, un apocalipsis cinematográfico digno de ser visto para saber lo que NO hay que hacer para caer en el más absoluto de los ridículos.

 

No han entrado en esta lista por los pelos Sucker PunchLa sombra prohibida El sicario de Dios.

 

 

Ya sólo me queda mencionar que la película más decepcionante de este 2011 ha sido Paul, un coñazo de tres pares de cojones. Si lo mejor de la cinta sucede justo antes de que aparezca el personaje que le da título, tenemos un problema. Paul, personaje, es insufrible, va de gracioso y no lo es y encima tenemos que aguantar el doblaje de Santi Millán. Lo siento pero yo no me subo a este tren. Y es una lástima porque tanto Nick Frost como Simon Pegg son unos grandes cómicos, pero aquí sólo están de comparsa para el extraterrestre. De hecho, Nick Frost está mucho más gracioso en tres escenas que tiene en Attack the block que en toda la película de Paul. Puto extraterrestre, como me gustaría que Jason Bateman le hubiese metido una bala en su hiperdimensionada cabeza.

 

Si quieres leer los resúmenes de los demás redactores, sigue este enlace: Parte 2.

 






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