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7 octubre, 2008

Festival de Cine Fantástico de Sitges 2008 vol. I: Maratón de Cutreces

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Written by: The Watchful Eye
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AVISO: SPOILERS A TUTIPLENI



He de confesarlo, es el primer año que voy a Sitges. Que por qué alguien como yo, fan incondicional del cine de terror y fantástico y consumidor habitual de este género independientemente de su calidad (que tristemente en muchos casos es deleznable contribuyendo a la opinión infravalorante de las masas que tanto nos irrita a los fans), se ha perdido durante años la posibilidad de ver todo tipo de joyas del género en pantalla grande, mas aún viviendo a sólo 40 minutos en tren del festival, es un misterio. Jamás me lo planteé en serio, o bien estoy atontado, o vete a saber qué. El caso es que este año se han acabado las tonterías, me he decidido a ir de una puta vez a la que tendría que ser ya una cita anual obligada para mí desde hace la tira de tiempo.

Total, que para estrenarme en lo que a partir de ahora será un peregrinaje habitual al festival de cine fantástico más importante de España, pues el pasado viernes día 3 me metí entre pecho y espalda, en compañía de un amigo, dos pases seguidos de tres películas cada uno, (unas ocho horas en total nenes, casi nada) ambos englobados en la sección oficial Midnight X-treme, y proyectados en el cine Retiro. Acabé con el culo cuadrado, pero lo malo no fue eso… lo malo fue el sabor a genuino zurullo que se me quedó en el paladar y la indignante y vergonzosa sensación de timo del tocomocho con que salí del cine….

Efectivamente, ante mi incredulidad comprobé que no podía haberme desvirgado en el festival de Sitges con peor pie: MENUDA MIERDA SEÑORES, de SEIS pelis sólo se salvaron de la quema DOS… bueno, una y dos mitades (luego os lo explico). Menudas nueve horas de aburrimiento, sosería y dolor de nalgas, por dios… Paso a relatar la experiencia tal y como sucedió:

PRIMERA PARTE: La Noche del… ¿terror?



El primer pase de los dos que sufrí llevaba por título “La noche del terror” y consistía en dos películas, una de ellas jamás proyectada anteriormente; y un episodio de la serie Fear Itself (intento de continuación de la fallida Masters of Horror que, a juzgar por lo que yo presencié y que ahora os explicaré, es más lamentable todavía).

Antes de empezar, uno de los dirigentes del festival (creo que se trataba de Jordi Sanchez-Navarro pero no puedo asegurarlo, sorry), micrófono en mano nos presentó entusiasmado (y engañosamente) los filmes que seguidamente se iban a proyectar. Del primero de ellos titulado Able, explicó a los incautos espectadores que su amigo Angel Sala (sic), director del festival como ya sabeis, le habia telefoneado después de visionarlo diciéndole que “se habia cagado de miedo viéndola” (recordad bien esto cuando leáis lo que sigue, como yo lo recordé mientras veía ese truño).

Junto a nuestro maestro de ceremonias se encontraban presentes el director Marc Robert y el productor de la película, que intentaron expresar su satisfacción por estar allí, aunque la mala traducción de la intérprete contratada por la organización dejó a la imaginación de los espectadores no angloparlantes casi la mitad de lo que dijeron los pobres. Igualmente sufrió este mal trago el productor de la serie Fear Itself, que también estaba allí para explicar que la serie en cuestion es en realidad una tercera temporada de Masters of Horror con el nombre cambiado, más centrada en el terror psicológico y con menos gore (vamos, con menos pasta). De nuevo, la mala traductora estropeó casi toda la explicación (y eso que en realidad tenía el texto ya apuntado y sólo tenía que leerlo !!!!!), repitiendo sin cesar Masters of Horror y no diciendo ni una sola vez Fear Itself. Los espectadores que no sabían inglés salieron informados de puta madre, vaya. Por último, de la tercera película, Splinter se habló bastante poco (de hecho ni recuerdo qué se dijo de ella), detalle éste que me dejó con ciertas dudas cuando hubo concluido el pase…

Después de descojonarnos con una presentación digna del festival de Estepona, dió comienzo la proyección con Able, cinta alemana proyectada por primera vez en una sala de cine (y si no es la última, pocas más habrá), de producción bastante amateur y de escasos medios. La “acción” (nótense las comillas porque hablar de “acción” en una peli con el argumento que ahora explicaré es tenerlos cuadrados) transcurre en la ciudad de Berlín, afectada por una misteriosa epidemia que provoca una grave parálisis de todo el cuerpo a los afectados, de la cual, al parecer, aún se está buscando la cura. En medio de todo esto hay tres individuos que no están contagiados, un hijoputa que se dedica a perpetrar violaciones y asesinatos con las personas paralizadas, un ex-soldado que no está muy bien de la azotea, y una piba que está como una regadera, que lleva puesta una sotana y se dedica a pregonar sermones apocalípticos a voz en cuello en una iglesia, rodeada de pobres paralizados que no tienen otros cojones que soportar su ridícula perorata, porque ni siquiera pueden taparse los oídos. Para mejorar un poco el panorama, dos personajes femeninos de buen ver, que se pasean semiparalizadas (aún están en fase temprana de la enfermedad) por su casa medio en pelotas. El trailer de la peli no pintaba del todo mal:

 

 

Pero a la hora de la verdad, la película es un puto duermeculos. Aburrimiento mortal ya desde los minutos iniciales cuando, pasadas las ganas de ver un filme angustioso, empiezas a percatarte de la sosez y la chorrada que es en realidad. Os lo resumo rápido, una de las dos tías buenas que salen se come un cacho de carne cruda y sangrante (escena que sale en el trailer y es totalmente ABSURDA ¿?) y después se mete en la bañera y se ahoga (gran inteligencia la suya). La otra nena, cuando nota que la parálisis ya le está dejando convertida en un tronco le pide a un tío que se la folle (tal cual), pero como ese tío es el loco violador asesino (ya es mala suerte coño), pues después del polvo pretende hacerle una revisión de bajos empleando un desatascador de alambre y un pote de grasa (no, no se ve nada, y además una escena patética que no da miedo en absoluto), pero entonces llega el otro tío, el ex-soldado traumas, y le abre la cabeza a culatazos de pistola hasta cargárselo. Luego ahoga a la piva con la almohada para “ahorrarle sufrimientos” y después se va a a la iglesia donde la loca con sotana le endosa la sagrada misión de ejecutar piadosamente a los enfermos por el democrático sistema del tiro en la cabeza. El tío los mata a todos y luego se la carga a ella. FIN.

Epílogo(lo único bueno): Los que mueren a causa de la parálisis muscular resucitan, supuestamente convertidos en zombies, escena que dura tres segundos y que promete una secuela que probablemente sea un aburrimento también, pero que es original y mola.

Y junto con dos o tres imágenes de medio segundo de duración mas, donde se ve algo de sangre, ese “final que mola” te lo meten en el trailer, con dos cojones.

Veamos, la peli es un truñete ya de por sí, pero empeora cuando se tiene en cuenta el nivel de somnolencia que provoca y que la falta de medios se nota demasiado. En un filme donde la premisa es una epidemia que infecta la ciudad entera, en ningún momento tenemos la sensación de catástrofe multitudinaria al ver únicamente a cuatro o cinco actores en toda la película. En algunos momentos casi parece una obra de teatro enfermiza de lo falso y poco consistente que resulta la situación tal y como está mostrada. Ahora bien…

¿Angel Sala se “cagó de miedo” con esto?

¿Nos toman por subnormales o qué?

Algunos espectadores durante el visionado de Able

Termina la película y rápidamente empieza la siguiente, Splinter, que va de una pareja formada por un enclenque sabiondo naturalista y un pibón del 15 (surrealista) que, mientras se disponen a celebrar su primer año de noviazgo haciendo marranadas (textual) en una tienda de campaña en medio del bosque; se ven asaltados por otra pareja de delincuentes, que les roban el coche y les toman de rehenes en un intento de llegar a la frontera de México. Por el camino se encuentran con un organismo en forma de brea llena de espinas, que invade los cadáveres que devora y los convierte en trozos de carne que reptan y se unen los unos a los otros haciéndose más grandes. La lucha por la supervivencia da comienzo…

Esta peli fue la única realmente buena (cojonuda diría yo) del pase, una historia de “terror con bicho” clásica y casi, casi Lovecraftiana, aderezada con la dosis justa de humor negro y gore. Espero que salga en DVD pronto porque esta la quiero en mi colección. Y con eso lo digo todo.

Desgraciadamente no os puedo poner fotos de la película (al menos que valgan la pena) ya que el único sitio de donde podría extraerlas es del trailer, y como habéis comprobado apenas se ve un carajo en él.


Como consuelo, os pongo una foto de la protagonista, Jill Wagner, que también sale en la serie de televisión de Blade y en Stargate Atlantis

Para finalizar el pase, tocaba el capítulo de Fear Itself titulado Spooked, dirigido por Brad Armstrong (lo que hace el hambre) y protagonizado nada menos que por nuestro amigo, el coleccionista de fracasos Eric Roberts, que encarna a un policía expulsado del cuerpo por brutalidad, que se ve metido a detective privado de tercera, dedicado exclusivamente a destapar infidelidades conyugales con la ayuda de su compañero, un apestoso estereotipo de negrata que viste ropa deportiva cantona y siempre está escuchando música con cascos en horas de trabajo (ideal para efectuar vigilancias nocturnas y enterarse de todo ¿eh?).



Alguien está pidiendo a gritos un sitio en nuestra sección “Estrellas”…

Los dos tipejos son contratados por una misteriosa y tetona Mujer para que vigilen a su marido, ocultos en la casa abandonada de aspecto siniestro de la acera de enfrente, donde los fantasmas del pasado acosarán al hermano de Pretty Woman, hasta que pierda la chaveta….


Cynthia Watros (Lost) es la tetona misteriosa

En el siguiente clip de avance, cortesía de Youtube, podreis ver a Eric Roberts en acción exibiendo su legendario careto de “no puedo cagar”, para que os hagais una idea de la calidad de la película:

Como habéis podido comprobar, Spooked no es más que pobreza y telefilmosidad a raudales para una ¿presentación? mugrosa a decir basta, del suplicante intento de los productores de Masters of Horror de recuperar el dinero invertido (y perdido) con la anterior entrega. El bajón de presupuesto es notable, pero más aún el de calidad. Guión garrulesco lleno de gracietas subnormaloides, y actuaciones plagadas de caretos que, al menos, hay que admitir nos proporcionaron alguna que otra carcajada. Qué triste…



¡Por favor acaba ya con este sufrimiento, no quiero seguir haciendo telefilmes!

Balance del primer pase: 2-1 gana la bazofia.

SEGUNDA PARTE: La noche + Truñer




   

Salimos a la carrera de la sala para ponernos a la cola otra vez. Pudimos comprobar que la fila de adictos a la sangre y a las tripas era de consideración, la sala iba a estar algo más llena para este segundo pase, “La noche + killer“, dedicado al “terror extremo” (de nuevo nótense las comillas). Sentaditos ya en nuestras butacas y en cuarta fila “para que salpique”, después de haber comprobado que desde el palco se ve la pantalla como el puto culo, vuelve a aparecer nuestro amigo el vendemotos del micrófono, y ahora que vamos despacio vamos a contar mentiras tralará….

Empieza hablándonos con gran pompa de la película que abre el pase, Reality Killers, “una grabación sin acreditar de temática snuff (falsa por supuesto, no alarmarse, jar jar) que fue remitida a la dirección del festival, que es realmente extrema y muy fuerte”. Repito, la cinta estaba sin acreditar, esto es, los responsables permanecen en el anonimato, (por la cuenta que les trae…), a modo de paripé pseudopublicitario a lo “Bruja de Blair”. La gente aplaude y vitorea al oir toda esta sarta de mongolidades (yo incluido), parece que al menos veremos casquería, aunque no las tengo todas conmigo. La sonrojante sinopsis que se puede leer en la página oficial huele a “encalomamos por el morro esta peli que la ha hecho fulanito amigo de xxxxx que es del festival“, juzgadlo vosotros mismos:

Visiblemente asustados y aludiendo razones de peso, el comité de selección del Sitges’08 se ha visto forzado a incluir esta enigmática cinta en la sección Midnight X-treme. De origen desconocido, lo único que hemos podido adivinar tras visionarla a cámara rápida, con la carne de gallina y evitando el vómito, es que su realizador parece ser un obeso cartero norteamericano, con truculentas motivaciones artísticas, que colecciona vídeos sobre muertes reales y que tiene la intención de convertirse en rey de los reality shows. En su vientre luce la leyenda: ‘Cambiar la forma de un hombre es privilegio de Dios’. ¡Dios, que alguien lo detenga!

Tanto fliparse resulta cuanto menos, sospechoso…

Seguidamente nos presenta la segunda película de la tanda, un filme titulado Mum & Dad, del cual sólo dice que, “si queréis ver algo fuerte, aunque tengáis mucho sueño, por favor quedaos” (el pase iba a dar comienzo a eso de la 1:20 de la madrugada y habia que incentivar al público). Más aplausos, aunque no tantos.

Por último nos publicita la tercera película del pase, The Butcher, una cinta gore Koreana, tambien de temática snuff de lo más fuerte y extremo que se ha hecho (aquí todo es “fuerte y extremo”, el público empieza a bajarse las braguetas).

Y tras recordarnos que el viernes 10 tendrá lugar la proyección de Philosophy of a Knife, película “mas fuerte que estas tres juntas” (me acordaré de lo que has dicho cuando la esté viendo), y al grito “¡¡¡¡que corra la sangre!!!” de un espectador enfervecido, el tipo guarda su micrófono, las luces se apagan y da comienzo el esperpento espectáculo.

Reality Killers resultó ser un pufo como una catedral. El “argumento” que sirve de excusa a las imágenes es un puto gordinflón que se pasea en pelotas y con la cara enmascarada, por un garaje lleno de herramientas, mugre y cadenas colgando, en la más archiconocida tradición de “escenario-para-corto-gore-snuff”, contándonos su puta vida y su afición por coleccionar cintas de vídeo con grabaciones snuff de personas de todo el mundo con sus mismos gustos. Hasta aquí no pintaba mal ¿verdad? Bueno, a continuación podéis visionar el engañoso trailer (engañoso porque algunas de las imágenes que se ven NO aparecen en la película y engañoso también porque lo que se ve en el trailer es realmente todo el gore que hay, y no un simple anticipo, vamos que lo que no enseñan aquí es pura morralla):

Entre insufribles y cada vez mas ridículos monólogos del orondo enmascarado (en un momento dado dice que no le gusta hablar, ¡joder, menos mal! Porque el tío no hace más que eso, hablar. Mientras el público se reía no pude evitar acordarme de Fidel Castro, que dijo una vez “voy a ser breve” para después tirarse 7 horas hablando el cabrón), vemos fragmentos de las cintas que forman su colección, en las que personas de muy distinta índole perpetran todo tipo de atrocidades…. borra eso, lo que perpetran es todo tipo de paridas, y además muy mal hechas. Además de haber poquísimo gore (que es lo único que se le pide a un producto como éste), el supuesto realismo que intentan sugerir con el cuento de que la cinta es anónima se va a tomar por culo cuando las escenas de snuff son de lo más chapucero, secuencias llenas de cortes que lo único que consiguen es que NO SE VEA NADA, y sin un miserable esfuerzo para simular unos efectos especiales decentes, unas actuaciones que no son tales (a una tía la estan acuchillando y cortando dedos supuestamente y ni grita ni nada), y una falta de imaginación y de ganas de currárselo demenciales.

A destacar la escena en la que un tipo simula estrangular a una niña con las manos y dejarla flotando en una piscina. La imagen de la niña haciendo ver que se ahoga y luego haciendo el muerto en el agua (sí, sí, parece un chiste o algo pero no lo es, se ve medio segundo de esta secuencia en el trailer) provocó carcajadas e indignación por partes iguales al respetable. En los minutos finales de este bodrio, en los que nos enfocan varias veces el culo del obeso protagonista mientras suelta memeces sin parar, algunos espectadores gritaban cosas como “¡que torturen a los productores!”, pensamiento éste que probablemente se nos pasó por la cabeza a casi todos los que estabamos allí .

 


Torrente 4

Terminada ya la basura ésta, dio comienzo el segundo filme, Mum & Dad, peli que no está nada mal pero que de “fuerte y extrema” no tiene nada, y en consecuencia, como parte de este pase de películas (y si hacemos caso a lo que nos había dicho el del micrófono) es poco menos que un timo. El trailer de rigor:

Mum & Dad cuenta las divertidas aventuras de Lena, una chica rumana monísima, recién llegada a inglaterra, que entra a trabajar como empleada de la limpieza en el aeropuerto de Heathrow (donde la gente, como comprobamos en una de las escenas del principio, cuando va al lavabo a cagar suelta la mierda por todas partes menos dentro de la taza del váter). Allí conoce a otra chica, parlanchina y algo repelente, que trabaja en lo mismo, y que tiene un hermano que no habla y parece un poco subnormal o algo. Una noche Lena pierde el último autobús de la noche y no puede volver a casa, y acepta la invitación de su amiga de quedarse en su casa. Y la caga, porque resulta que los padres de la chica (y ella misma) son una pareja de putos chiflados sádicos que recolectan chicas para “adoptarlas” (retenerlas por la fuerza, se entiende) como hijas, y que consumen carne humana de las personas que asesinan. Lena se verá secuestrada y sometida a vejaciones y castigos continuos para obligarla a aceptar a su “nueva familia”.




Cosas de casa

Y AQUÍ EMPIEZAN LOS SPOILERS: El horrible cautiverio se alarga durante semanas, hasta que al final Lena consigue escapar, poniéndose previamente en modo Terminator para exterminar a la horda de tarados, acuchillándoles con un siempre funcional y práctico destornillador. FIN DE LOS SPOILERS.

En resumen, una peli decente y con su clímax final sangriento (que no gore) a lo Peckimpah, que os recomiendo ver si podéis, pero repito, de gore y extrema tiene bastante poco, es una película de terror resultona y punto.

“¡Hay que celebrarlo leñe, en Cinecutre han dicho que nuestra peli es decente!”

Por cierto, a la actriz protagonista, que es Olga Fedori, la podremos ver en El Hombre Lobo junto a Benicio del Toro.


Para que la reconozcáis cuando vayáis a ver El Hombre Lobo

 

Con media platea dormida, entró a rematar la noche The Butcher de Kim Jin-Won, subproducto gore (esta sí que sí) enfermizo y pasado de vueltas como corresponde a una pelicula de tematica snuff que se precie (y más si es koreana). La cosa va de un grupo de colgados que se dedican a raptar personas y llevarlas a un matadero abandonado donde los torturan y descuartizan para filmar videos snuff. Como novedad, a las víctimas les atan una cámara de video a la cabeza para que se grabe todo lo que ellos ven (básicamente cómo van descuartizando a sus compañeros, y las muecas de loco que ponen los actores que hacen de asesinos, cuando éstos no llevan puestas unas estúpidas máscaras de cerdo), lo que supuestamente acojona más al espectador de este bodrio, ya que tiene la visión subjetiva de la persona torturada (polleces, es una excusa para que no se vea casi nada, porque mientras están mutilando a uno, vemos su visión subjetiva, y la visión subjetiva nos muestra todo menos la casquería, lo cual es normal, ¿acaso vosotros miráis como entra la aguja en el brazo cuando os sacan sangre? (y ahora no os hagáis los machotes que no me lo creo). El trailer de la película os ilustrará perfectamente sobre esto:

Mientras todo ocurre vemos a la otra víctima que SÍ QUE LO ESTÁ VIENDO TODO, al fondo de la habitacion chillando y berreando atada a su silla, pero el caradura del director no cambia jamás a su visión subjetiva (para que no se aprecie que los efectos especiales son una mierda, supongo yo). Después de 76 minutos de ver paredes y koreanos embadurnados de sangre falsa, finalmente nos muestran cómo le sacan los ojos a una persona (aleluya, el espectador que a esas alturas no estaba ya roncando por fin vio lo que pagó por ver). Una de las víctimas se escapa, se pelea con un par de campesinos que van por el campo (no me preguntéis, yo no sé nada, sólo digo lo que vi), roba un coche que está en la carretera vacío con las puertas abiertas y con las llaves puestas (¿?) y se larga de allí, y para dejarnos bien clarito que el tío se escapa durante unos tres o cuatro minutos le vemos conducir por la carretera, sin que pase nada de interés. FIN.



¡Eso es tó-eso es tó-eso tó-e-e-e-eso es todo amigos!

Ah, y para rematarlo, la peli en koreano y con subtítulos en inglés. Y sí, hablan MUUUUCHO. A las 5 de la mañana, su puta madre se puso a leer, de todos modos no hacía ninguna falta para entender el “profundo mensaje de la película”…

En resumen, el verdadero gore llegó bastante tarde y en formato bazofia pura, porque The Butcher no es más que eso, una bazofia, pesadísima y estúpida, un corto gore convertido en largo perpetrado por cuatro colgados sin mayor premisa que la de “saca el pote de sangre falsa que nos vamos a reir” (o a hacernos pajas, con estos koreanos nunca se sabe….). Aún así, de las tres películas, eéta es la que más encajaba con lo anunciado por el del micrófono, así que la valoración del pase final es 2-1 vuelve a ganar la mierda, entendiendo que The butcher es 0,5 (es una mierda pero es gore) y Mum & Dad es otro 0,5 (no es gore, ni extrema, ni nada, pero está bien como peli). Mi valoración total de mi primera visita a Sitges es que:

Manda Huevos, MENUDA NOCHE DE MIERDA para estrenarme en Sitges, si lo sé me quedo en mi casita.


“O mejor te vienes a la nuestra…”

 






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