Review

Titulo original: Conan The Barbarian
País: Estados Unidos
Duracion: 117′

Entre los años en que las aguas fecales inundaron Atlántida y los del alzamiento de los hijos de Arias (fabricantes de mantequilla), Hubo una era jamás soñada en la que el mundo estuvo cubierto de pestilente mierda, y  en la que Conan estaba destinado a llevar la joya de la corona de la infecta campiña de Europa del Este sobre unas pantallas verdes en peligro. Solo los suyos fueron los que muy chapuceramente pudieron contar su saga. Yo quiero contarlo todo acerca de aquella época de suma bazofia.

CHANCHÁN,  CHANCHÁN, CHAN, CHAN…

Mucha gente se cagó en dios al ver este mierdoso y ridículo póster conceptual, yo incluido. Ahora me doy cuenta que el póster es pefecto, refleja con total exactitud el concepto de la película: una puta mierda. 

No voy a perder tiempo en hablar de la de Chuache ni de cual de las dos adapta peor las novelas  o los comics, ni de Robert E. Howard ni de su puta madre. Conan el bárbaro, la de Marcus Nispel, la que mancilla estos días (si es que para cuando se publique esto no han incinerado ya todas las copias) nuestras ya hace tiempo malolientes salas de cine, es un truño como un puño sin necesidad de comparación o precedente alguno.

Como quiera que la película es un conglomerado de escenas enlazadas de cualquier manera y sin coherencia alguna, en lugar de destriparosla entera os voy a ir explicando trozos de película tal y como me vaya saliendo del ojete para que veais lo basurera que es, y para trasmitiros en la medida de lo posible, la sensación de haber visto una diarrea fílmica sin pies ni cabeza que sentí cuando se encendieron las luces del cine y miré a mi alrededor para ver si al resto de espectadores se les había quedado la misma cara de idiota que a mí.

 SUCUMBE AL PODER DE LA MIERDA

 Todo comienza con una batalla de diez o doce tipejos con armaduras roñosas y la cara llena de mierda en un plató de diez metros cuadrados rodeado de pantallas verdes, en medio de la cual un guerrero con cara de simio (Ron Perlman, te queremos) “ayuda” a su mujer a dar a luz a su hijo (le practica una cesárea a lo vivo con un cuchillo) ahí en medio de la refriega. El bebé por supuesto es Conan, cuyo mundo es un lugar putrefacto, sangriento y gore, pero por encima de todo igualitario, en el que las embarazadas de 9 meses pueden empuñar la espada alegremente y curtirse el lomo junto a sus feos maridos, sin quedarse en la choza reposando bajo protección ni mariconadas machistas de esas. Conan es levantado en alto por su padre que gruñe de satisfacción, en plan nacimiento de Simba pero con orangutanes en vez de leones. ¡Así se presenta a un personaje coño! ¡Que se vea como su padre lo educa en la sangre y la suciedad desde que nace para que se acostumbre a ellas!

A continuación teneis el video de la escena. La calidad es pésima, pero aún así creo que podréis apreciar perfectamente la chusquedad de la producción. Fijaos sobre todo a partir del minuto 00:33, parece que estén el padre y la madre solos en el plató y que lo de atrás sean imágenes proyectadas en la pared:

Pero  esto es sólo el principio, la película sigue avergonzándonos sin piedad. En seguida vemos el lugar donde vive nuestro protagonista, un poblado (es un decir) compuesto de seis o siete putas chozas mugrosas, en plan barracas de los huertos del Prat de Llobregat, que  puedes ver a través de lo separadas que están las cañas con que están construidas, en medio de un fangal cochambroso. En este lamentable vertedero, los jóvenes aspirantes a guerrero demuestran su valía ante el gran jefe (el padre de Conan) correteando por los montes llevando un huevo de codorniz en la boca, que deben mantener entero mientras se empujan y se hacen la trabanqueta unos a otros.

Durante una de estas mongolizantes pruebas, el pequeño Conan se topará con cinco mohicanos adultos de una tribu enemiga que pasaban por allí,  a los que se cargará y decapitará con las manos desnudas por supuesto sin romper el huevo. Claro, es Conan, ya es una machine a  los 10 años, si nació entre mamporro y maporro esto para él es un picnic de veraneo… sin embargo parece que sus mayores son todos unos patatas bravas (se ve que a ellos los alumbraron en la clínica Tecnon, maricones), que serán masacrados por el ejercito enemigo como unos auténticos patanes. Efectivamente, en el ataque al pueblo cimmerio, lo que se supone son unos guerreros de la hostia (y tan de la hostia que hasta las parturientas guerrean con espada y todo) ven que cuatro mataos les están disparando con flechas desde el otro lado del huerto y se quedan parados para que los ensarten, y aún yendo perfectamente equipados y armados sucumben vergonzosamente a sus enemigos, una panda de fantoches a los que teóricamente el Conan prepúber se carga de cinco en cinco con sus tiernas manitas.

Mirad la cara de pedobear que tiene el de la izquierda. Pobre imbécil, no sabe la que le espera. Este pequeño energúmeno Come tipejos como él para desayunar, y caga dinosaurios por las noches…

 Luego los malos entran alegremente sin ninguna prisa, y se marcan la vacilada de poner al padre de Conan en una trampa tipo las de la serie de televisión de Batman, de esas que se resolvían en el siguiente bat episodio, con un cubo de metal fundido que le cae en la cabeza si Conan suelta la cadena que lo sujeta. Conan grita “nooo” mientras su padre le dice que suelte la cadena, que si no la peli no avanza, luego el pobre crío con cara de enfurruñao coge del suelo la espada mas fea que salió del set de producción y jura venganza a gruñidos. Después pasamos al Conan ya adulto con botox en los biceps y en la frente (Jason Momoa ¿qué cojones le pasa en la cara a este tío?), y ahí empieza la saga de suma bazofia a la que me refería en el prólogo, en la que nuestro hormonado protagonista viajará a lo largo y ancho del set de rodaje con unos trapos viejos atados a la cintura, buscando a al malo para vengarse.

Ahora sería cuestión de hablar un poquito de los personajes, y los “actores” que los “interpretan” así que vamos a ello:

Conan

El protagonista. El que se cubre de gloria con su actuación a base de gruñir, fruncir el ceño y hablar con voz gutural. Jason Momoa y su monstruosa frente no es que lo hagan mal, sólo se adaptan al entorno mierdero en el que están. Hay crimenes peores…

 De entre todas las fotos en pose de malote que había por internet, me ha parecido oportuno, ya que me estoy defecando en la película y el personaje a saco, poneros ésta en la que le vemos cogiendo la espada como un auténtico subnormal.

El malo maloso

Un viejo histriónico (el militar amargado de Avatar) al que le encanta exibir toda una colección de caretos y risostadas sardónicas para demostrar lo malvado y facineroso que es, como podeis comprobar en las siguientes fotos:

 

“¡Ñaaaaagh!, ¡Soy malooooooo!”

El malo de Conan también va buscando algo, concretamente una máscara de huesos de goma que supuestamente fue creada por una estirpe de hechiceros acojonantes y que tiene poderes mágicos de mierda (pero DE MIERDA ¿eh? Que no hace nada la puta máscara), la cual pretende usar para resucitar a su difunta esposa que era una bruja super pro. Pero para poder hacer esto antes tiene que secuestrar a:

La jamona de turno

Una “doncella” (Rachel Nichols) llamada TAMARA que es como una Katy Perry del mundo hibóreo pero más flaca y con menos tetas…vamos que no es Katy Perry; y que es la última descendiente de no se qué prole de bastardos folla primas, a la que el malo prentende raptar y sacrificar para que se convierta en su parienta reencarnada.

 

 Bueno, más que Katy Perry se da una aire a Sunny Lane…  Qué lástima que no sea ella, lo que hubiera ganado la película…

La Hija del malo

La  hija del malo (Rose McGowan) se llama MARIQUE y es una hechicera medio calva con uñas metálicas en una mano a lo Freddy Krueger con las que araña a la gente, capaz de crear guerreros de la arena del suelo (otra escena lamentable, y subnormal que luego explicaré) pero que al final acaba peleando a hostias con la doncella jamona (se ve que solo tenía una carta de hechizo para toda la película), Conan le corta un brazo y acaba estampada por un barranco y empalada en un tronco. Para llorar de vergüenza.

Ella también sabe poner caretos como su papá… Debería sonar How Soon is Now cada vez que sale.

Hum… estaba yo pensando… que como las imágenes que he podido conseguir son todas una puta mierda y photoshopeadas a muerte para falsear lo cutre que es la película y que los espectadores no se asustaran antes de ir a verla; o bien son capturas guarrísimas de screener (sacadas de un DVD grabado que me encontré flotando en aguas internacionales, porque yo no me bajo pelis pirata que eso atenta contra la cultura y la libertad de España), lo mejor será que en su lugar os ponga otra foto de Sunny Lane, que la de antes no le hace justicia:

 Y ahora una de Katy Perry, ya que la he mencionado antes:

 

 Y os pongo también una de Lily Cole que es una modelo que me gusta mucho:

Ale, ya he hinchado un poquito esto de forma elegante, y de paso le doy por el diodeno al trendy aquel que entró en el foro y se quejó de mi crítica de Catwoman (espero que se haya gastado todo su dinero en ir a ver Conan el bárbaro. Es más, espero que le haya gustado esta mierda y postee defendiéndola). Pero tranquilos, enseguida volvemos con los tíos forzudos llenos de roña que tanto os molan. ¿Por dónde iba? Ah sí:

El negro de las muecas

Durante un ratejo a Conan se le ve acompañado de un negro gordo que hace muecas y gruñe a modo de lenguaje hablado, del cual sólo puedo decir que es una mierda de actor (Bob Sapp, un luchador de Kickboxer metido a interprete, del cual si pones su nombre en el buscador de imágenes de Google te sale ESTO) interpretando a una mierda de personaje, del cual apenas recuerdo que diga o haga nada interesante salvo acompañar a Conan en sus viajes al decorado de al lado y poner cara de ir empastillado.

¿Qué pasa? ¿Os suena su cara tal vez? ¡Por supuesto! Se trata del mismo maromo que “interpretaba” a Piedra, en Elektra. Recordemos que allí no hablaba, sólo gruñía. Sin duda alguna por eso lo escogieron para Conan el Bárbaro

Y ya me he cansado de describir personajes. Ahora os destripo un poquito las escenas más ridículas, pero antes os explicaré que el mundo de Conan el Bárbaro está compuesto de una serie de lugares muy juntos entre sí (pese a que van a caballo o a pie nunca necesitan más de un día para llegar al siguiente decorado),  por los cuales deambularán los personajes sin ningún tipo de sentido, según se encuentran a secundarios que les dicen “ve a tal palacio”, o “sube a tal cerro”, sin que ni a ellos ni al espectador les importe un cagarro absolutamente nada de lo que ocurre, de lo que hacen o de donde están. Absolutamente todo da la impresión de suceder por pura inercia, “porque lo pone en el guión”. Las escenas que describo a continuación creo que ejemplifican bastante bien ésto último.

Topless Sex Slaves

A Conan le da un pronto y decide asaltar un campamento de esclavos zíngaros (porque, según él, “nadie debería vivir encadenado”,nuestro Conan será un carnicero nato, pero es buen pavo) fatal situado al pie de una ladera llena de rocas sueltas con las que destruir fácilmente las edificaciones con sólo empujarlas.  Conan y su amigos liberan a todos los prisioneros entre los que se encuentran un grupo de esclavas buenorras que van en tetas, suponemos que porque sus captores les han quitado la ropa. Mas tarde descubrimos que no, que a ellas les gusta ir así, cuando vemos a los recién liberados de fiesta en una taberna, y como las mujeres siguen en tetas, bailando y riendo entre los hombres, que las ignoran completamente y se dedican a ponerse hasta el culo de cerveza y a hacer competiciones de pulso (deben ser gays).

 “¡Nos encantan los bares de maricones! ¿En qué otro lugar  podriamos ir enseñando las domingas alegremente sin tener a una panda de babosos metiéndonos mano?”

 Por cierto, que mucho “nadie debería vivir encadenado” pero en cuanto se encuentra con la jamona de la peli y ve que le es útil porque el malo la busca, lo primero que hace Conan es maniatarla y amordazarla, y hablarle con todo tipo de frases cariñosas en plan “mujer, cállate y obedece”, viva la hipocresía.

Conan Chainsaw Massacre

Se supone que el verdadero objetivo en la vida de Conan es encontrar al cabrón que mató a todo su pueblo y meterle hasta el codo la espada por el culo y darle vueltas hasta sacar sus intestinos enroscados en el filo, o algo así. Pero tarda años y años en dar con una pista que seguir, hasta que encuentra a uno de los secuaces, un gordo grasiento al que cortó la nariz el día de la masacre en el poblado. Es curioso que el ejercito del malo lleva un vistoso estandarte con una especie de pulpo dorado que lucen por allí por donde pasan masacrando a todo bicho viviente, y por el cual sería bastante sencillo preguntar (no sé, digo yo, ES UNA IDEA), pero hasta que Conan no se topa con el campamento de esclavos del gordo desnarigado (OTRO campamento de esclavos, para no caer en la monotonía) y le interroga metiéndole el dedo en las fosas nasales, no empieza realmente la búsqueda del malo propiamente dicha.  Es como: “bueno… ya que me he encontrado con el seboso este, pues le torturo en plan Hostel a ver si me dice algo”. Por supuesto la escena derrocha sordidez y asquerosidad gratuitas a raudales a lo Matanza de Texas 2004 (Incluso el gordo sin nariz recuerda vagamente al Leatherface de esa versión), porque si no Marcus Nispel revienta.

Sí, en pantalla parecerá una tortura muy gore y dará grimilla a los espectadores y tal… pero le estás hurgando los mocos a un gordinflón mugriento y maloliente, no sé quién de los dos lo estará pasando peor…

Mister Sandman, bring me a shit

La escena que os mencioné antes. Conan queda con el malo en no se qué fortaleza ruinosa para entregarle a la Jamona (es una trampa para darle de hostias, claro), a condición de que venga sólo. El malo se presenta acompañado de su hija la hechicera, que empieza a crear mágicamente guerreros de arena mediante besitos kiss, kiss, bang, bang,  que le lanzan shurikens a Conan para que se los esquive a lo Matrix. La escena es realmente patética ya que los guerreros atacan de uno en uno y son destruidos por Conan a simples espadazos pese a que son de arena y previamente nos muestran como pueden formarse y reformarse cuantas veces quieran (se ve que se les acaban las pilas o algo). Luego se enfrenta al malo en un duelo de espadas lleno de gruñidos y bufidos, y al final Conan y la jamona se ven obligados a huir saltando por un precipicio al mar, donde los espera el gordo de las muecas en su barco.  Como veis es ridículo, Conan queda con el malo a solas para atizarle y acaba saliendo por patas (y tanto más ridículo es cuando al final de la peli ataca al malo en su propia fortaleza llena de enemigos y se lo carga a él y a su hija y se queda tan ancho, y ni hechizos ni guerreros de arena ni pollas, y eso que el malo ya tiene la máscara de los hechiceros de los cojones esa).

 El guerrero de arena podría salir directamente bajo Conan y clavarle su arma en los cojones, pero no, sale detrás, a metro y medio de distancia, LENTAMENTE (cuando luego él y sus congeneres aparecen y desaparecen hiper rápido durante la batalla) para que a Conan le dé tiempo a girarse, y además se pone a gruñir antes de atacar para anunciar su llegada.

 Tough Love:  A cimmerian touch

En un momento dado Conan y la jamona se bajan del barco de su amigo el negro de las muecas para follar en una cueva del bosque (a ella le pone a mil el trato vejatorio y misógino de nuestro héroe del taparrabos), antes de que Conan vaya a la fortaleza del malo a comerse su higado con patatas (despues de haber fracasado estrepitósamente, recordemos). La escena de sexo es tope de cool y artística, en plan 300, y sirve para que Conan se quede sobado después del polvo y los malos puedan secuestrar a la jamona tan ricamente. Bueno, da lo mismo, igualmente Conan iba a ir a por ellos, así que…

“Ay sí, dame caña cabrón, que me pones cachonda ¡tírame del pelo! ¡Azótame!”

Retarded Thief

Conan le salva la vida a un ladrón de pacotilla que luego le dice que esta en deuda con él, que si necesita ayuda que le venga a buscar ect. Más tarde Conan solicita sus servicios (no, sexuales no) para que le ayude a entrar en la fortaleza del malo, pero en lugar de ayudarle pronto descubrimos que este infraser sólo está para que Conan le vuelva a salvar. Cuando entran en una especie de pozo donde los malos tienen a un  pulpo gigante CGI de guardián, el subnormal este se queda encerrado en una jaula y se le caen las llaves al agua, con lo que Conan tiene que liberarlo reventando el candado de un espadazo. Luego, cuando salen de allí el ladrón le dice que “a partir de aquí ya no hay más cerraduras”, y que se vuelve a su casa. Conan le dice que la deuda está saldada y hasta lueguito. El paradigma de la inutilidad.

Conan a punto de acabar con la patética existencia de su inepto compañero, a petición suya. Se cree que él lo hace mucho mejor…

La batalla final de esta mierda tiene lugar en unos decorados de cuevas de cartón piedra fatal iluminados para no tener que currarse los fondos de pantalla verde (de fuego y oscuridad básicamente) donde el malo pone a la jamona en un polipasto sado maso para sacrificarla. Llega Conan salva a la jamona, entre los dos se cargan a la hija del malo despeñándola y luego al malo lo tiran por un precipicio de tres kilómetros y fin (exacto, los dos mueren de forma más o menos igual en un plazo de pocos minutos, denunciable). Que a nadie le importa un carajo, vaya.

Y como no le importa a nadie, pongo una foto de Rose McGowan en condiciones, que antes se me ha olvidado.

Por supuesto para intentar penosamente dar profundidad y trascendencia a esta cagarruta, durante la película en momentos dispersos te encasquetan el rollo filosófico de la relación padre-hijo y el secreto del acero y la madre que lo parió: “antes de empuñar la espada tienes que entenderla”, y paridas semejantes son escuchadas, pero ahí se queda todo, en una frase de mierda absurdopedante (y luego hay quien tiene los cojones de quejarse de que para criticarla la comparan con la antigua, cosa que como veis no he hecho en ningún momento), y en un plano final en que Conan coge la espada al revés, por el filo, como los seres hintegilentes, y la levanta exultante en medio de la pocilga decrépita que una vez fue su poblado, quedando como un gilipollas integral y haciendo el ridículo ante un público que abandona la sala a marchas forzadas, intentando olvidar el trozo de mierda que ha visto.

CONAN EL CAGARRO

La verdad es que realmente esta bazofia a ratos SÍ se merece que la comparen con la version de 1982, mas que nada por lo mucho que canta el que en algunos momentos el guionista estuviera tan aburrido que fotocopiara descaradamente las líneas argumentales  y los conceptos del filme de Milius, de forma aleatoria y caótica, como “intentando que no se note pero a la vez que sí”, y sustituyendo todo lo que no copia por escenas de hostias a cascoporro, para llenar minutos sin tener que pensar demasiado.  La película no tiene ningún tipo de atmósfera épica, sensación de que transcurra el tiempo, de que los personajes viajan durante días como supuestamente hacen o de que recorran largas distancias (en cierto momento se suben a un barco pero parece que se vuelvan a bajar en el mismo sitio, sin haber navegado ni un metro).

El director  intenta tapar la vergonzosa falta de espectacularidad con una sordidez que funciona de maravilla en un filme de terror pero no en uno como este (supuestamente de aventuras, por muy violentas que sean) donde satura y resulta cutre a matar; y con litros y litros de sangre, que aquello parece la tomatina, de lo exagerado y falso que es. Y es que en el universo de Conan las personas realmente son como tomates maduros, que chocan contra una piedra y salpican todo de zumo rojo en tres metros a la redonda. Absolutamente cualquier golpe suelta chorros de sangre a presión, incluyendo hostias de maza dadas en el peto de la armadura o caerse de culo en un suelo de tierra:

Se esfuerzan tanto en meter sangre a cada momento y en que todo sea tan violento que a mitad de película ya te aburres de tanta pelea sanguinolenta, y para cuando Conan se enfrenta al malo principal (al que  te esperas que le saque los intestinos y le ahorque con ellos por lo menos, pero que al que solo empuja por un barranco) ya estás muerto de aburrimiento.

Por lo demás la apariencia general es absolutamente cutre, con abuso de primeros planos que intentan disimular inútilmente los decorados enanos con pantallas verdes que fusilan las retinas, e incluso alguna que otra maqueta que hay para incluirla en la lista de residuos tóxicos prohibidos porque no es que se vea, es que hasta se huele el poliuretano. Mas que eso, Marcus Nispel, acostumbrado como está a rodar en platós y en cuartuchos claustrofóbicos es incapaz siquiera de usar la profundidad de campo de forma correcta, haciendo que los fondos digitales se noten todavía más.

Joder ¿no se supone que con la súper tecnología de ahora deberia ser más auténtico y realista todo? En serio gente, VOLVED A LOS MÉTODOS DE ANTES COÑO.

Tampoco ayuda su absoluta falta de planificación en las coreografías de lucha ni un montaje epiléptico y cámara con Parkinson made in “Escuela de cine cutre Christopher Mongolan” (eso que está hundiendo en la mierda casi todo el cine de acción de los últimos años), donde la lógica, y la orientación en el plano brillan por su ausencia, consiguiendo que no te enteres de una mierda y dando la sensación de que quieren ocultar como sea el cutrerío de la película cuando en realidad sólo lo están aumentando, lo mismo que hicieron con todas las fotos promocionales que salieron antes del estreno, a las que les han metido no se qué coño de filtro de Photoshop, haciéndolas parecer falsísimas y aún más cutres de lo que son.

¿Alguien me puede explicar por qué cojones han hecho ésto? han conseguido que parezca que Rose McGowan tiene pelo en la barriga.

En cuanto a los actores, intentan aparentar ser todos unos cromañones, enseñando los dientes siempre que pueden y gruñendo como mandriles en celo cada dos por tres, como ya he ido reflejando en diversos momentos de la crítica. Porque así como los Inuit tienen más de 20 palabras para describir la nieve, en el mundo de Conan la entonación y duración al gruñir puede expresar todo un universo de sentimientos y los personajes nos muestran su mundo interior gruñendo (Que no hablando, cuando hablan sólo dicen gilipolleces sin interés) para demostrar así lo bárbaros que son. Para que os descojoneis un poquito, aquí tenéis un video recopilatorio de gruñidos diversos:

Y ya para acabar la banda sonora es un pastelazo de tal mediocridad, que a medida que va sonando cada nota ya te has olvidado de la anterior, y aún podemos dar gracias a que no se les ha ocurrido meter mierdi metal como en el tráiler.

Llegados hasta aquí y haciendo recuento de todo lo visto, lo siento pero por muy trillado que esté el chiste lo tengo que hacer ahora mas que nunca: Una película como esta rodada en Bulgaria, con el 95% del equipo técnico de ese país (que vale, no es la India pero es bastante mas barato que rodar en USA) y con unos decorados de mierda que parecen los de Aguila Roja, ha costado  la friolera de 90 MILLONES. ¿Gastados en qué? ¿En turismo sexual?  Conclusión, ni siquiera os la bajéis, Conan el Bárbaro de Marcus Nispel es una puta mierda que merece caer en el olvido lo más pronto posible, el típico zurullo que debiera haber sido directo a videoclub pero que se estrena en salas porque ya no hay escrúpulos ni vergüenza.

Y así fue como Conan dió matarile al subnormal de la máscara de goma, y no teniendo nada más que hacer esperó hasta la siguiente secuela, más chusca, con menos presupuesto y con otro actor protagonista. Muchas fueron las cutreces que tuvo que protagonizar, hedor y costrosidad cubrieron su nombre. hasta que al final los mierderos de Hollywood se aburrieron de él y lo dejaron en paz de una puta vez.

Pero eso ya es otra historia.