Review

Título original: The wild world of Batwoman

País: Estados Unidos

Duración: 70′

Joder con la actualidad, ahora toca Batman y como uno tiene que pagar por sus pecados, me han rifado este troncho para que lo vea y lo critique. Los redactores de cine cutre no tienen piedad, como si no fuera suficiente haberla traducido en su día de cabo a rabo, ahora me toca revisarla. La verdad es que no creo que mis neuronas aguanten este ritmo. En fin comencemos.


“Mas allá de tus sueños mas salvajes”. En realidad léase pesadillas.

Pasemos a presentar a los protagonistas de la historia:

 

Batwoman. Ebúrnea focata embutida en un precioso traje de madama de puticlub. Sus grandes poderes comprenden apuntar con una pistolita, sentarse en divanes y sofás, convocar a su alrededor discípulas en bikini que mueven el culete y tener una vista muy aguda. Con los tacones, el tatuaje del murciélago al inicio del canalillo, el antifaz, las plumas y ese retazo de piel de conejo en el hombro se puede decir que es mas fácil de localizar en una multitud que a Willy. No cuentan de dónde sale, ni su identidad, ni nada de nada. Sinceramente tampoco hace falta.

 

Rat Fink. Un maloso de riguroso luto, su gran objetivo es oír todas las conversaciones telefónicas habidas y por haber, es algo que le pone mucho. Para ser feliz quiere apoderarse de un dispositivo de escucha atómico y ha de chantajear a Batwoman para que ella lo robe, ya que sus acólitos son unos inútiles nefastos y no saben hacer una O con un canuto.

 

Profesor Octavius Neon y Heathcliff. Esbirros de Rat Fink. El profesor es el archimanido científico loco, en esta ocasión elevado a cotas de idiotez no superadas en el universo conocido. Heathcliff es el ayudante del doctor, cuya imitación de los caretos de un orangután mongólico deleitará asazmente a todo el que visione esta cosa.

Como datos puntuales se puede añadir que el profesor ha inventado la pildorita de la felicidad, algo que te hace pegar brincos de éxtasis y felicidad popera, aunque cansa. Al cenutrio del ayudante, una explosión le vuelve listo, pero le arrean con un periódico y vuelve a su condición de gilipollas simiesco.

Tiger y Bruno. Los otros dos acólitos del maloso Rat Fink. Su misión es ponerse bigotes estilo Groucho Marx y drogar y secuestrar Batgirls jovencitas. En el desarrollo de su labor el primero se enamora de una secuestrada y el segundo sufre algunos mordiscos de la misma. 

Batgirls. Una colección de chicas bailarinas embutidas en los pantalones y mallas más ajustados que la humanidad pueda concebir, se auto definen como “vampiras sintéticas”. Su tarea es asistir a Batwoman para combatir el crimen tras una iniciación consistente en un juramento y saborear yogur desnatado. Lo que hacen en realidad es mover el culo sin cesar y ser carnaza de repetidos secuestros.

 

J.B. El dueño de Ayjax Corporation. Desarrolla un aparatito de escucha y le pone mucho escuchar todas las conversaciones telefónicas habidas y por haber. Importante pista en la trama.

Continuaremos con la historia en sí:

Vayamos con la primera introducción, en escena tres batgirls. Dos de ellas toman juramento a la novata en cuestión de lucha contra el crimen y tras ello han de beber un líquido rojo. Pero tranquilos que no es nada más que yogur batido de fresa.


Tranqui, la sangre de verdad se la dejamos a Drácula. (Literal).

Pero tranquilos que la cosa se va a poner peor. Vamos con la segunda introducción, tras la anterior chorrada, dos batgirls apostadas detrás de un cubo de basura (¿qué estarían haciendo ahí metidas?) contemplan un atraco a mano armada perpetrado por dos garrulos contra un pacífico viandante. Uno de los garrulos le pega un tiro al atracado y tras eso ambos delincuentes salen por patas. ¿Qué es lo que hacen las Batgirls? Pues se lo cuentan por vía radiofónica a otra batgirl y se quedan tan panchas. Toma ya luchadoras contra el crimen.


Hay que ver los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa.

Pero tranquilos que la cosa se va a poner peor. Viene la tercera introducción. Nos vamos a un jazz club, unas chicas mueven el trasero con asaz movimiento pendular (son Batgirls). Una de las chicas va a la barra y un ciudadano le invita a una copichuela. El vaso contiene una droga que duerme a la Batgirl y entre el ciudadano invitador y otro que pululaba en un rincón se la llevan secuestrada con harto disimulo.


El resto de las Batgirls reaccionan con presteza y siguen bailando.

No hay problema, la cosa va a ponerse peor todavía. Continuamos con unas escenas en las que los malos se llevan en coche a la batgirl secuestrada y la meten en una especie de jaula para gorilas en medio de un laboratorio, mientras son espiados por su propio jefe.


Nos regalan con una colección de caretos para ir corriendo metraje.

Hora de nuevo juramento batgirlesco en bikini.


Por nuestro honor combatiremos el crimen y luciremos el culete asazmente.

Bueno, chantajeada Batwoman con su discípula secuestrada acude al laboratorio de los malos donde, gracias a metraje robado del filme mexicano “La momia azteca” (sí sí, robado, insertan directamente en el metraje, fragmentos de esa otra película) Rat Fink contacta por ella vía videoconferencia. Quiere que ella robe el audífono atómico para dárselo a él.

El Dr. Neon cree que es la oportunidad de drogar a Batwoman y le sirve un colacao con la pildorita de la felicidad, Batwoman cambia los vasos y es el Dr. Neon el que acaba con el baile de San Vito. Luego Batwoman aporrea al resto de los malosos y libera a la batgirl enjaulada. Fin del episodio.

Ahora ya empieza lo peor, nos quieren contar la trama. Y lo hacen. Ayjax Corporation ha desarrollado un cacharrito atómico que permite oír todas las conversaciones alámbricas, pero las autoridades les han dado un plazo de 30 días para destruirlo, es molto pericoloso. Un enviado de Ayjax acude al batnido y se tira 5 minutos mirando batchicas mientras Batwoman toca Bach.


Ni la Santa Inquisición era tan cruel.

Más metraje mierdero del Dr. Neon haciendo el gilipollas con Heathcliff, más bailes de batchicas y otro secuestro de niña drogada. La policía, desesperada por hallar la guarida del malo, acude a Batwoman, conocida por su increíble capacidad de de deducción y sus avanzadas técnicas detectivescas. 

Y como nadie sabe qué puñetas hacer para encontrar el dichoso escondite, a la hortera madame murciélago se le ocurre la gran idea de organizar una sesión de espiritismo y preguntar al primer fantasma que pase por allí.  Algo así como cuando no sabes proseguir en un videojuego y preguntas en un foro de Internet. Contactar con espíritus era lo único que le faltaba a Philip Marlowe para ser el mejor detective del mundo.

Al final contactan con un espíritu chino gilipollas; en lo que son cuatro interminables minutos de chiste de chino con interferencias psíquicas.


El espíritu a sus preguntas, les cuenta el chiste del lorito japonés en chino.

Toca un baile playero de batgirls en leotardos, otro secuestro más a costa de las inútiles jamonas y tras un paseo por metraje de “The mole men” y sus cavernas, se reúnen todos para la batalla final en el cubículo secreto de Rat Fink.

Que alguien me pegue dos tiros, por amor de Dios. No quiero seguir viéndola.


Un espectador que ha decidido enterrarse él mismo, directamente.

Batwoman se hace con una pistolita lanza algos y acorrala a Rat Fink, éste, en un último truco, se saca 8 clones de la manga y se dedican todos a dar vueltas alrededor del laboratorio durante 10 minutos, jugando al corro de las patatas mientras suena la yenka de fondo.


¡Ahhhhhhhhhh!¡Piedad!

Terminada el epicostrosa batalla, se descubre la identidad secreta del maloso y todo estalla en mil pedazos, es la cosa de los audífonos atómicos. Pero felizmente todos se salvan y se reúnen en la piscina de la batcovacha a mover el culo espasmódicamente una vez mas. Fin.


The happy nalguing finale.

Si a estas alturas no deseas fusilar a Jerry Warren, al reparto estelar, a los músicos y a su fruta madre, es que tus neuronas son de titanio. Pocas veces se ha parido nada que ataque tan directa e inmisericordemente las neuronas ajenas. Algo por lo que Fu Manchú suspiraría para proyectarlo en sus temidos calabozos. En realidad dicen que en el campo de concentración de Guantánamo se lo proyectan una vez al mes a los reclusos yihadistas.

Si eres capaz de ver esto, uno ya es capaz de ver cualquier cosa. En realidad en una forma extraña es entretenida, es como para espíritus masocas, los chistes te harán rechinar los dientes, la música te sentará como cien botellazos en la nuca, las actuaciones harán que los intestinos se te salgan por las orejas, el seguir la historia convertirá la idea de que te metan un paraguas por el ano y te lo abran dentro una alternativa apetecible. Sin embargo, a la gente le gustan las emociones extremas, puede ser la razón última de que esta mierda infecta exista.

(Si quieres conseguir esta película con la traducción de Yulifero, sólo tienes que acceder a su blog: http://yulifero.blogspot.com.es/2007/10/doble-racin-de-bati-focas.html)



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Yulifero