Review

País: España

Duración: 89 minutos

Como ya sabéis si tenéis Facebook o Twitter, el fin del mundo ya está aquí y vamos a morir todos en menos de una semana.  Por eso las películas apocalípticas cobran especial vigencia en los últimos tiempos (mentira, pelis del fin del mundo se han hecho siempre, pero es que yo empiezo los artículos directamente por la descripción de personajes y las introducciones las dejo siempre para el final. Y sinceramente a esas alturas ya estoy espeso). Bueno total, que hay una nueva peli española del fin del mundo en plan minimalista de un grupo de chicos y chicas que se va al campo a pasar el fin de semana, cuando de pronto sobreviene el apocalipsis. Se trata de…

 

 EL ULTIMO FIN DE SEMANA

Por desgracia, aunque lo parezca contando el argumento de forma tan tramposa como lo he hecho, NO ES UN PLAGIO. Si lo fuera no sería tan horrendamente mierdosa, eso seguro. Una película que merezca llamarse como tal ha de contar con unos elementos básicos esenciales para sontenerse,  unos personajes con los que el espectador empatice (sobre todo si la peli va de unos sufridores supervivientes en mitad del Apocalipsis), un guión que sepa mantener el interés todo el tiempo (mas aún si todo lo que hacen los protagonistas es andar por el campo) , una historia con un mínimo de coherencia y solidez interna (si te centras en las relaciones interpersonales y las subtramas, al menos que cuadren bien y tengan verdadera relevancia), un mínimo de credibilidad en los momentos dramáticos (que son la piedra angular para que el espectador no se duerma) y un final. No digo cerrado o abierto, digo simplemente UN FINAL. Y si además es una peli de género, señor mío méteme un par de gotillas de sangre y un poco de muslamen por amor de dios.

Vale, hay muchas películas que carecen de alguno de estos elementos (algunas voluntariamente, y no precisamente malas). Hay dioses del Cine como el amigo Lars Von que si le enseño la lista anterior se la imprime, se lía un porro con ella y mientras se lo fuma escribe de una sentada su siguiente guión, que incluye un goatse de Charlotte Gainsbourg y carece al menos de dos de los mencionados elementos. Pero Jorge Torregrossa (Torregorda en castellano, Dirk Diggler en inglés), no es Lars Von mucho me temo, y su película FIN se mete un hostión olímpico en todos y cada uno de los apartados. Repasemos la lista:

 

 

PERSONAJES FUSILABLES

Los protagonistas son un grupo de “amigos” que se odian y se caen como el culo, entre los que se cuentan un alcohólico drogadicto, una retrasada mental, un anuncio de Hugo Boss andante, una premenstrual Crónica, una MILF que pasa hambre y un par de Don nadies indistinguibles entre sí. Uno de los don nadies es tan don nadie que contrata a una puta para que se haga pasar por su novia y que los demás no se enteren de que es un fracasado sexual. La lumi es Clara Lago, la New Bitch in the block de Tengo Ganas de Ti. ¿Cómo? ¿Excusa para ver tetas? No, esta vez eso no entraba en el contrato de Clara Lago (cosa rara). Es que es una peli Low Cost.


PRINCESAS


The new fragance for men

The new fragance for apes

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Hay otro personaje que no asiste a la reunión, un vagabundo mugriento al que todos llaman El Profeta, del que todos mencionan el nombre y luego se miran entre ellos con cara “trapos sucios y misterios”. Más adelante explican que se volvió esquizofrénico y acabó encerrado en un manicomio porque entre todos le dieron a comer tripis como si fueran sugus de limón. Luego, a mitad de la peli se lo encuentran muerto dentro de su coche despeñado por un barranco, y el don nadie número dos acusa a la retrasada de ser la causante del cebollazo por llamarle al móvil mientras conducía. Así de HIJOS DE LA GRAN PUTA son los protagonistas de la película. NO TE CAE BIEN NI DIOS.

¿Empatizar? Sí, empatizas con Jason Vorhees, que por desgracia no aparece en la película pero que estás deseando que lo haga y empiece a repartir machetazos. Cuando una película consiste básicamente en acompañar a un grupo de seres humanos a través de un paisaje desolado en su “lucha” por la supervivencia (que esa es otra, no les pasa NADA en absoluto) , encontrarte con semejante puñado de asesinables gilipollas que no tienes ni interés en ver morir, es el primer clavo del ataúd.

Pero bueno, aferrémonos al sueño húmedo de que aparezca Jason Vorhees, o Leatherface o… un barbudo con mono de trabajo azul que recoge muestras del suelo; qué se yo, y sigamos adelante, concentrémonos en otros aspectos, como por ejemplo…

 

 

EL APESTOSO GUIÓN

No sé cómo será la novela en la que se basa la película pero como sea la mitad de mala no vale ni para echarla a la hoguera de San Juan.

Como explicaba al principio, la película trata de un grupo de “amigos” que se reúnen en una cabaña en la montaña tras 20 años de no verse. Tras una noche de drogas, puyas e insultos, se les va  la luz, se les paran los relojes y se les descarga la batería de los móviles (el fin del mundo). Cuando se hace de día deciden ir al pueblo más cercano, pero en vez de por la carretera que es muy largo, deciden ir monte a través, que es mas corto. Aquí a los fans de jackass (aquel programa que daban en la MTV de los subnormales aquellos ¿recordáis?) se les pone dura imaginando los despeñamientos y las fracturas abiertas que sufrirán los personajes. Pero nada, un chasco. Lo de  la excursioncita hasta el pueblo es para que se vean los paisajes que son muy majos, porque bien podrían quedarse sentaditos en casa que sería igual de emocionante.

Y menos cansado, porque los pobres desgraciados no hacen otra cosa que andar y andar y andar y andar y nada más que puto andar…

Si bien los diálogos no son infectos del todo (intercambios de insultos y golpes bajos entre los “amigos” que hasta hacen gracia aunque obviamente no lo pretenden), la falta de sustancia y los sudores fríos que asaltan al guionista, preocupado porque no se note que no tiene ni puta idea de lo que quiere contar mientras mete cosas inexplicables para que la peña no se aburra, te saltan a la cara como las tetas de Shione Cooper. Estrellitas que desaparecen del cielo, personas que se ven a lo lejos en lo alto de un cerro, cabras que corren por un desfiladero, personajes que se desvanecen en el aire.

Niñas grimosas cuya cara no te enfocan para que te creas que son monstruitos pero luego no, son normales (ESTO ES ESENCIAL PARA LA VIDA DEL GUIONISTA DE SERIES Z), que si el profeta HACÍA DIBUJOS que presagiaban COSAS como CABRAS Y BARCOS Y CHUCHOS FAMÉLICOS. Todo, absolutamente todo es un continuo “¿y ahora qué saco? Pos esto mismo, no se por qué pero yo lo saco, que mola mazo (y lo peor es que no mola mazo, son todo chorradas como las que acabo de describir)”.  Es tan aleatorio y absurdo todo lo que ocurre que se pueden desordenar casi todas las secuencias o quitarlas y sería lo mismo.

No hay absolutamente ninguna escena en la que te cuenten algo que, si se omitiera afectaría al significado o comprensión de esta puta mierda. ¿Y cuál es la consecuencia directa? que te importa un carajo lo que pase o deje de pasar. He de confesar que cuando supe quién era el guionista de esta película mi interés lógicamente se despertó, y cuando salí del cine tuve que ir con cuidado de donde pisaba porque se me habían caído los cojones al suelo. Jorge Guerricoechevarría, ¿QUÉ COÑO TE HA PASADO?

 “¿Que no os gusta esta página del guión? ¡Pues la arrancamos y listo! si la peli se va a entender igual… Y oye, que si se acaba el papel de váter podéis usar esto también ¿eh?”


MUGRIENTOS MOMENTOS DRAMÁTICOS

Las situaciones dramáticas son realmente un drama… de lo vergonzosas que resultan. Destacaré dos de las… ¿tres? que hay en toda la película, la de los perros y la de las cabras. La de los perros es que el grupito de idiotas llega a una especie de urbanización campestre donde no hay nadie, y tras pillar algunos víveres y unas bicicletas deciden seguir su camino. Pero la retarded del grupo se para a darle comida a un chucho que hay por ahí, y al segundo aparece de la nada una jauría entera de perros pachones meneando el rabo. La retarded de pronto se acojona y se pone histérica ante tanto lametón canino (mucho ladrido y gruñido enlatado pero el director no nos engaña, los perros son totalmente de anuncio de Friskies), y el grupo entero huye en bicicleta con el rebaño de perros borreguiles detrás, trotando con la lengua fuera.

“¡Socorroooo!, ¡Estos chuchos me quieren babear mi camiseta del Zaraaaaa!”

Si esto os ha parecido ridículo, lo de las cabras os va tirar de espaldas por la ventana.  Resulta que está la gilipanda caminado por un desfiladero cuando de pronto, un rebaño de cabras aparece galopando a toda hostia en dirección contraria. Todos se pegan bien a la pared excepto el anuncio Hugo Boss y su novia premenstrual, que se ponen a correr como unos Forrest cualesquiera. Al final el Hugo Boss se tira al suelo para que las cabras le pateen bien el costillar, y luego se queda colgado del borde del barranco y está punto de estamparse,  aunque por desgracia sus compañeros lo evitan (no importa, a los cinco minutos desaparece de la peli por otro motivo, o mejor dicho SIN MOTIVO, luego lo explico).

Aaayayayayaaa que vienen las cabras, me dan grimilla pongo cara de susto así…

Espera que me cuelgo del borde pa’ que dé mas miedo

También hay un momento en que un buitre se cuela en la casa y le pega un susto a Maribel Verdú y luego un león con cara de borreguito Norit, que el pobre se pasea casi bostezando por la tonelada de sedantes que parece que le han metido los tunantes de animal training. Como veis, el director tiene una pasión obsesiva por sacar bichejos en pantalla como principal amenaza para su mierda de Apocalipsis. En todos los casos como los animales no son peligro suficiente (de hecho no representan ningún peligro), han de ser los propios personajes los que hagan peligrar su vidas comportándose como deficientes mentales.

 

 

COHERENCIA… ¿ESO QUÉ ES?

El director, el guionista o la señora de la limpieza que ha perpetrado esto, se esfuerza en cimentar la película en una serie de subtramas e historias personales pertenecientes al pasado de los personajes, que por un lado cuesta horrores entender porque las van explicando con medias palabras y a trozos, y por otro NO IMPORTAN ABSOLUTAMENTE NADA, puesto que los personajes van desapareciendo de uno en uno sin ton ni son  y además tan rápido que todo ese trasfondo que tan liosamente nos explican jamás llega a influir o cobrar significado en el presente.

En cambio los diversos sucesos extraños que presencian los protagonistas (se va la luz, se paran los relojes, de vez en cuando un estrella desaparece del cielo) van  adornando el metraje alegremente sin la más mínima explicación. Los personajes hablan de forma tan confusa y velada que parece que haya mil millones de trifulcas y esqueletos en el armario que el director se muere por contar, que si el Hugo Boss y la prostituta ya se conocían de antes, que si el profeta hace dibujos premonitorios, que si el cabreo de los 20 años no sólo es por lo del banquete de tripis… mil mierdas así, cada diez minutos una, pero no se molestan en dar sentido a ni uno solo de los misterios físicos que plantea la película.

Y así se pasan la película los actores, andando por el campo con la mirada perdida, sin puta idea de lo que pasa, pero de verdad, y haciendo un esfuerzo titánico por parecer asustados y preocupados cuando se han leído un guión en el que no ocurre NAAAAAAAAAADA. Los pobres debían estar imaginando que les perseguían las esferas asesinas del Hombre Alto o algo así para entrar en situación y no bostezar de aburrimiento.

-Eeeeeooooo…. señor directoooooor ¿que hacemos ahora?

-Yo creo que este se ha ido a sobar al hotel.

-Qué cabrón…

 

¿FINAL? PERO SI YA LO TIENE, EN EL POSTER PONE “FIN” BIEN GRANDE, ¿ES QUE NO LO VES SUBNORMAL?

El final de la película, aunque ya huele a perro muerto un rato antes, es de esos que si lo ves corres peligro de que se te quede cara de gilipollas durante una semana mínimo. Os lo destripo seguidamente (CUIDADO QUE AQUÍ VIENE EL SPOILER DE LA VIDA): el fin del mundo consiste en que la gente desaparece desvaneciéndose en el aire. Durante la película los personajes van desapareciendo de uno en uno de la manera más guarra jamás vista, de pronto notan que falta alguien, lo buscan y ya no está o bien llaman a uno , no contesta, miran para atrás y ya no está, o a uno de los personajes le da por darse un baño homoerótico (el Hugo Boss) en el río, se sumerge en el agua y ya no vuelve a salir. Así toda la película. Hasta que sólo quedan el don nadie número 1 y la prostituta que se van mar a dentro en un barquito chiquitito, comentando moñosamente a la luz de la luna que algunas estrellas ya no existen, que sólo vemos la luz que emitieron hace miles de años, y que a lo mejor nosotros también somos así, sólo existimos mientras alguien nos observa (sí , sí, una gilipollez como un piano)”.

YA ESTÁ. No hay absolutamente NINGUNA EXPLICACIÓN de por qué pasa lo que pasa. Y en serio que estaría encantado de currarme la tira de chistes para mofarme si la explicación fuera una subnormalada pero no hay ninguna. Y aún es peor. A la falta de explicación para el final se suma, la falta de explicación PARA TODO, ABSOLUTAMENTE TODO, LO QUE PASA DURANTE LA PELÍCULA. ¿Por qué se paran los relojes? ¿Por qué se descarga la batería de los móviles? ¿Por qué corren los animales? ¿Por qué el profeta hacía dibujos? ¿Por qué los hace reunir a todos 20 años después? ¿Por qué se despeña por el barranco? ¿Por qué los protagonistas son los últimos en desaparecer y por qué desaparecen de uno en uno? ¿Tiene relación alguna de estas cosas con las demás? Bleh bleh Bleh. La peli no es que no tenga final, es que no tiene principio, ni desarrollo ni nada de nada, ES UN TIMO DE PRINCIPIO A FIN.

Ellos también esperan que les caiga una explicación del cielo, sobre todo Maribel Verdú, hija mía ¿qué cojones haces metida en esta bazofia?

SANGRE, TETAS, CLARO, CLARO, QUE TE CREES TÚ ESO…

Lo único que podía salvar a este zurullo es SER CONSICENTE DE LO QUE EN REALIDAD ES e incluir una buena dosis de exploitation genuina, la premenstrual devorada por alguna alimaña, el Hugo Boss destripado por unos caníbales errantes, sexo explícito en la ducha de la casa de campo, Maribel Verdú bañándose en pelotas…

Pero no, el director tiene muy claro que no quiere caer en los convencionalismos del cine de género. Su peli es una puta mierda serie Z de toda la vida, pero no por ello tiene que usar el recurso de la casquería y los desnudos gratuitos para salvar la papeleta como hacían en las pelis mierda serie B de toda la vida. Da igual que los protagonistas sean los últimos hombres y mujeres del mundo, se odian los suficiente como para no tocarse ni con pinzas. El único que se despelota es el don nadie numero dos, un tripón barbudo que la primera noche antes de que pase nada se pone hasta el culo de drogas y tira toda su ropa al fuego delante de todos. ¿Sangre? ¿Violencia? ¿monstruos de la naturaleza? No, eso es en la gasolinera del Capitán Spaulding, aquí solo hay aburrimiento y absurdez. Lo puto y peor de la serie B y nada de lo bueno. La pretenciosidad debería estar castigada con penas de cárcel.

¿Dónde están Isaac y Malacay cuando los necesitas?

FIN (del artículo)

Pues eso, que la película es una puta estafa, un sinsentido y una diarrea subnormalesca e insustancial en la que hora y media de metraje es vilmente rellenada con naderías e idioteces sin explicación, carente de final definido y con unos personajes a los que odias más a cada minuto. Se podría decir que es como un capítulo de “El barco” pero la ausencia de guarrindongas en ropa interior y de Burbuja (sucedáneo de Mario Casas sí que lo tiene), hacen que FIN sea un bodrio todavía peor. Mi consejo es que NO LA VEÁIS.

…A menos que queráis salir del cine con esta cara.



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The Watchful Eye