Review

Título original: Pembalasan ratu pantai selatan

País: Indonesia

Duración: 82′

Lady Terminator. ¿Lady Terminator? ¡Lady Terminator! Así procesó mi cerebro tan explícito título. ¿A dónde podía llevar una peli llamada así? ¿A una comedia familiar con la señora de terminator, sus hijos y el hijo del vecino dando la tabarra? ¿A una secuela de Terminator donde la parienta decide tomarse la venganza por su cuenta porque ya no podrá disfrutar de su cónyuge cibernético calentándole la entrada USB? ¿Cuál de todas estas casi infinitas posibilidades se esconde tras tan enigmático título?

“Proudly Presents”, está claro que si están orgullosos de lo que han hecho estamos ante una de las obras cumbre del séptimo arte. Un razonamiento que nunca falla… 

La respuesta a esta última pregunta es… pues lo obvio, a una mierda de exploitation filmada en un país tercermundista, con actores tercermundistas y con medios aun más tercermundistas si cabe. Porque…

LADY TERMINATOR, PORQUE LOS FILIPINOS NO TIENEN EL MONOPOLIO DE LAS EXPLOITATIONS TERCERMUNDISTAS

Bienvenidos al sudeste asiático de los años ochenta. Un paraíso para cualquier productor sin escrúpulos que con cuatro duros puede fundar su estudio de explotaciones y ganar dinero a base de imitar a la producción americana que lo esté petando en cines en ese momento. Y qué mejor ejemplo que la película de hoy: Lady Terminator.

Nuestro viaje al corazón de esta mierda indonesia empieza como toda película debería hacer, con ¡SEXO! Nada más empezar vemos a una guapísima y peluda filipina trajinándose a un bigotudo, quien de golpe y porrazo empieza a sangrar y muere (¿?). Entonces, y después de que el cuerpo sea retirado, aparece otro señor dispuesto a traginarse a la susodicha… pero en un giro inesperado, le pondrá las manos entre las piernas y sacará una serpiente (¿¿??) que se convertirá en una daga (¿¿¿???), entonces la chica le lanzará una maldición en forma de promesa del asesinato de su bisnieta (¿¿¿¿????).

¿Quién se puede resistir a estas bellezas indonesias con sus peludos sobacos? 

En este momento deberíamos hacer un alto en el camino, porque debemos entender que este prólogo hace referencia a la Reina del Mar del Sur (nada que ver con el culebrón de narcos y putas emitido por Antena 3 tras pasarlo por el WINZIP con dos cojones), una criatura mitológica del folclore de Indonesia, que tomaba las almas de los hombres que se enamoraban de ella… ¡Exacto! A mí también me importa una mierda y no tengo ni putísima idea de lo que tiene que ver con las máquinas del futuro cargándose a la humanidad.

Total, que después de este desconcertante prólogo, pasamos a la época actual, donde una antropóloga cree haber localizado el paradero del castillo de la Reina del Mar del Sur, contrata un barco, se sumerge en el océano y entonces sucede lo siguiente…

Exacto, una serpiente pintada con lápiz decide violar a nuestra protagonista en una cama que se ha materializado de la nada.

Seguidamente aparecerá desnuda en una playa, con un tanga blanco haciendo presencia en algunos planos, y con un objetivo muy concreto, acabar con la bisnieta de aquel que acabó con la Reina del Mar del Sur.

Tal vez sea el momento de presentar a los principales personajes de esta epopeya:

Lady terminator: perfectamente interpretada por la encargada de peluquería de la producción (verídico). ¿Quién mejor que una peluquera malfollada para interpretar a una máquina exterminadora de hombres?

“¿Cómo te atreves a mancillar el nombre de Belén Esteban? “

– La chica en peligro: es indonesia y es cantante, lo sabemos porque a media película nos cuelan una actuación suya de casi SEIS minutos de duración.

Sabes que tienes un problema cuando una simple cinta amarilla eclipsa toda tu careto.

– El tío bueno, que además es americano y jefe de la policía de Manila. Ole los cojones del guionista.

La composición de la poli de Manila: dos americanos, un chino y uno que no se sabe ni lo que es… Como decía un amigo mío, bastante perroflauta por cierto, “no te fijes en el color de la piel sino en el del uniforme”. 

Y ya está, ya no hay que inventar nada, pero nada de nada. Porque el director y el guionista ponen la directa plagiando todas y cada una de las escenas de acción de Terminator. Repasemos, ¿un tiroteo en la discoteca? Ahí está. ¿Unos punks idiotas justo al principio? Por supuesto. ¿Tiroteo en la comisaría? Visto y multiplicado por veinte. ¿Persecución del coche de los buenos por parte del terminator en moto? Evidentemente. ¿Explosión del camión cisterna? No podía faltar. ¿El terminator reparando su ojo? ¿De verdad, lo dudáis?

¡La verdad nos sobrecoge! ¡Lady Terminator está llena de nada! Ni James Cameron en sus sueños más humedos hubiera tenido una visión tan pavorosa.

Eso sí, el guionista nos regala sin duda una versión “mejorada” de la película de James Cameron, ya que todos esos “estúpidos” diálogos que pueblan la versión de Cameron y que sirven para cimentar las relaciones de los personajes (algo que al público le importa un pepino) han sido reducidos a la última expresión, potenciando lo que los espectadores buscan en una película de Terminator: sexo y tiros.

Sexo tenemos al principio, luego en medio, al final y, en definitiva, cualquier momento y excusa son buenos para que alguien enseñe las peras. Si hace rato que no hemos tenido una ración de carne, no es problema, damos un descanso a los tiros y buscamos a un idiota que se quiera tirar a la chica para que esta enseñe alegremente las tetas. A todo esto, la Reina del Mar del Sur amputa los penes de aquellos que se tira con la vagina… Si la conferencia episcopal lee esto no os quepa duda que Lady Terminator se convertirá en la película de cabecera de 13 TV.

Ni libros gratis, ni invitados enrollados ni pollas, ésta es la auténtica razón por la que siempre hablamos bien de cierto festival innombrable de la Costa del Sol; cuando volvemos al hotel una de estas nos espera en la habitación.

A todo esto, las ensaladas de tiros se suceden una tras otra sin ton ni son, sólo interrumpidas esporádicamente por alguna ración de carne. Al final llegamos a un clímax en un aeropuerto, donde la policía no duda en utilizar lanzacohetes destruyendo algunos de los aviones estacionados, y sucede que por una de esas Lady Terminator empotra su coche contra un camión cisterna provocando una gigantesca explosión.

Pero atención, Lady Terminator es una de las pocas explotaciones de Terminator que no incluyen ni robots ni viajes en el tiempo ¡y sí posesiones diabólicas y zombies! Por tanto, y tal como esperamos no muere en la explosión del camión cisterna sino que vuelve en forma de ZOMBIE.

Joder, parece (bueno, es) un muñecazo de plástico con pasta de dientes seca por la cara… 

…y que tira rayos por los ojos. James Cameron ya puede morir tranquilo porque ya hemos encontrado a su sucesor.

Y estos es lo que hay niños y niñas. Lo que me lleva preguntarme por qué no se hizo una secuela cuando salió Terminator 2, o mejor aún Terminator vs Lady Terminator, o un Lady Terminator vs Lady Robocop… las posibilidades son infinitas.

EN RESUMEN

¿Queréis tiros y peras? Pues Lady Terminator es vuestra película, ahora no pidáis ni coherencia, ni personajes, ni diálogos, ni efectos especiales decentes, ni nada que no sean peras y tiros.

El sexo y la regla… como el agua y el aceite, os lo aseguro.



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Seagal