Review

Título original: Robowar – Robot da guerra

País: Italia

Duración: 92′

Seguimos con las rifas de Cinecutre, y esta vez me ha llovido del cielo Robowar. No me quejo, podría haber sido peor. En teoría va encuadrada en la temática alien relativa al estreno de “Prometheus” y aunque el bicho no es del espacio exterior precisamente, nadie podrá negar que quien lo escribió (Fragasso), quien lo dirigió (Mattei) y el actor estrella (Reb Brown) son inconmensurablemente marcianos. Además de ser un plagio descarado de una de alienenes, en este caso Depredator.

Pasemos a presentar a los protagonistas de la historia:

Mayor Murphy Black. Encarnado por el armario con orejas llamado Reb Brown (conocido por Yor y otras paridas). Aparece en pantalla cual si fuera un turista que acude a una convención gay en Jamaica. Enseguida la cosa se corrige.

Este súper machote, es el jefazo de los BAM (léase los “Cabronazos de culo gordo”). Va a una misión en la que no sabe qué hay que hacer y por eso se pone a chillar. Pega alaridos cuando da órdenes, cuando corre, cuando dispara, cuando mira a alguien, cuando habla, cuando echa la siesta…

Y si deja de pegar alaridos, suelta berridos. Es como si hiciera una parodia cutre de Chauche, pero poniendo cara de póker. El perfecto jefazo de patrulla militar de peli zurullera.

 

Los Big Ass Motherfuckers (léase los “Joputas del recopón”) o BAM. La patrulla de veteranos del Vietnam a cuyo mando está el Mayor Black. Su principal ocupación, además de escuchar la ostentórea voz de su jefe, poner cara de chicos malotes y lucir musculatura, es andar por la jungla de paseo. Pasean, pasean y siguen paseando. De repente pasa algo y la unidad apunta y dispara más munición que todo el ejército aliado en el desembarco de Normandía. Con razón matan una media de 12 veces a cada chinorris guerrillero en las escenas de acción. Luego siguen paseando por la jungla.

Responden a alias tan molones como Guarrino, Blood, Papa Doc, Diddy Bop, Killzone, entre otros. Y acaban siendo todos hechos picadillo por nuestro Robeitor o caen en trampas para osos.

 

Mascher.

Un científico cuya misión es destruir el súper roboto que ha creado. Por lo menos tiene la decencia de ir en el grupo y no enviar a Ramón. Para que la cosa sea más efectiva no cuenta nada de la existencia de la mega máquina de matar a los soldaditos, a pesar de que estos le amenazan varias veces con rebanarle el pescuezo si no suelta prenda. Muere intentando cargarse a Robeitor con el mando a distancia de la puerta de un garaje.

 

Virgin. Extraño nombre el de la chica. Pero no estamos ante el típico caso de rubiales que enseña cuerpazo, para eso ya está Reb Brown. Nos encontramos ante la última superviviente de unas enfermeras de las Naciones Unidas masacradas por los guerrilleros malosos. Además sabe química y fabrica napalm con 3 aspirinas, champú anticaspa y tres gotas de evacuol. Todo ello bien mezclado en un orinal de campaña.

Si el mayor Black está pensando en volver a formar otros B.A.M. debería contratarla, además una chica que en la vida real ha aguantado casada unos años con David Hasselhoff lo puede aguantar todo.

 

Omega 1, o Robowar, o Robeitor. Especie de Robocop militar con nombre de compuesto indicado para bajar el colesterol. Contiene a un fallecido combatiente de Vietnam que fue colega del mayor Black. Va armado de un láser rojo. El disfraz consiste en un casco de moto y una chamarra y pantalones de cuero negro de macarra muy raídos, a los que se han pegado distintas piezas plásticas de chatarrilla para aumentar el efecto.

Su visión es muy limitada, tiene la resolución equivalente a un videojuego de 8 bits de los años 70 al que para más inri le han tirado salsa de tomate encima. Cuesta entender cómo es capaz de distinguir tres en un burro.

Su vocabulario es asaz limitado también, una voz amariconadilla repite incansable algo como “blanco fijado, grasoso, grasoso, fuego, fuego”. Lo del escaso vocabulario se explica porque quien hace de robot es Claudio Fragasso (sí, el guionista de “Troll 2” y de esto mismo) y sería extraño que manejara más conceptos hablando que escribiendo guiones. En el doblaje español nos ahorran la tortura de oírlo.

Continuaremos con la historia en sí:

Un helicóptero vuela por la jungla y sus tripulantes cuentan por radio que algo se ha vuelto totalmente loco y que está arrasándolo todo. Tras varias escenas de explosiones muy pixeladas y tomateras, acompañadas de una monótona percusión de casiotone de 10 euros, un láser rojo sale de entre el follaje y el helicóptero revienta.

Nos presentan a los B.A.M. con diapositivas y sus nombres artísticos, y vamos con metraje de transición mientras la unidad llega en barquito a su destino, todos ellos vestidos con camuflaje maripuri. Allí son informados de que la misión consiste en ir en barca a otra playa. Y eso hacen, ya en traje de Rambito desembarcan en una islita de por allá y comienza el primer paseo por la jungla. Demos paso al cóctel de bar del inframundo compuesto por 4/5 partes de esencia de Predator, 1/10 parte de aroma de Robocop, y 1/10 de una paranoia Rambera italofilipina cualquiera.

Tres minutos de paseo selvático con música de sintetizador de chichinabo, y tenemos la primera víctima de los BAM, algo mueve unos arbustos a lo lejos y lógicamente es ametrallado sin piedad. ¿Era un ornitorrinco beige o una grulla ruandesa? No, la primera víctima de los BAM es un esqueleto humano. El cómo movía los arbustos es un misterio.

El muerto que ha vuelto a ser morido.

A volver a pasear en la selva tres minutos más y algo se mueve entre las ramas de los árboles. ¿Volverá el negrata a disparar 40 balas? No, esta vez todos juntos disparan 400 balas. Y la víctima es, pues otro cadáver. En esta selva los cadáveres no se están quietos y luego pasa lo que pasa.

Segundo muerto vilmente asesinado.

Y no, esta no es una película de zombis. Luego van a tocar cuatro minutos de paseo selvático hasta que el negrata, alias Tiro Loco Mcgraw, cae en una trampa para osos. Y cuatro minutos más de paseo y descubren más cadáveres, estos por fin se están quietos.

El científico Mascher quiere hacer un pipí y se da de narices con Robeitor. Este va armado con un lanzador de rayos láser rojos de muñeca y con un fusilón enorme que también lanza los mismitos rayos láser rojos, pero no se le ocurre otra cosa que lanzar un cuchillo al meador, que se salva por los pelos. Cuando le preguntan qué ha pasado, dice que ha sido un guerrillero y acusa a sus compañeros de haberle dejado solo (¿será algo parecido al lema legionario de “picha española no mea sola”?).

En fin, salen los BAM un poquito de la selva, cerca de una carretera, y a la distancia unos guerrilleros en dos todoterrenos van asesinando civiles alegremente, dejan para el final a una rubia que sigue huyendo despavorida. Aparcando los dos vehículos hábilmente en batería los malos rodean a la chica mientras dan aullidos de felicidad.

Debe tratarse de la sección guerrillera de la ONCE, porque ya tiene delito que no se enteren que los BAM están a dos metros esperándoles en formación.

Con todos los guerrilleros mirando a la rubia, los BAM empiezan a disparar. Y se produce un tiroteo de lo más curioso y hay que contarlo con detalle.

Minuto 29:55 de la película, algunos de los BAM abren fuego:

Y el mayor Black pega alaridos.

Dos segundos y 200 balas después ya están todos los guerrilleros muertos.

Y el mayor Black articula berridos.

En el 29:57 Mascher y el vendedor de enciclopedias, apuntan y se ponen a disparar.

Y el mayor Black lanza gritos.

El enemigo se recupera pero para el minuto 30:01 ya están todos cosidos a balazos de nuevo.

Y el mayor Black vocaliza chillidos.

Ahora le toca unirse al recital de plomo a Tiroloco y al canoso, que andan un poco lentos (minuto 30:02).

Y el mayor Black vocea aullidos.

El enemigo sigue intentando recuperarse pero recibiendo 400 balas al segundo, en cuanto revives te vuelven a matar.

Y el mayor Black declama gruñidos.

Esta vez podemos ver en el minuto 30:06 que ya todos han besado el suelo.

¿A que casi os lo creéis?

Ya por fin dispara toda la orquesta a la vez (30:07).

Y llueven plomo y clamorosas voces.

Y los muertos siguen pegando saltos mientras los rematan por cuarta vez.

Y seguimos insistiendo que no es de zombis.

Pero se ve que la vibración disparadora debe producir gustito en la zona del cacas, porque dale que te pego (30:14).

Esto es mejor que un consolador en el ojete.

Por fin parece que ya, marcando el 30:16, los muertos dando algún salto extra deciden morirse del todo. Y suena el alto el fuego (30:21).

La vida es una gran putada y luego toca estirar la pata. Mayor Black dixit.

Tras 600.000 balas, el jefe barbudo de los canallescos y la rubia emergen milagrosamente vivos. Como andamos en crisis, al barbudo lo matan de un solo balazo (luego 30 mas) y se quedan con la rubia. Pero al segundo siguiente asoma Robeitor lanzando rayos láser y el grupo ha de salir por patas hacia la jungla.

Ocho minutitos mas de paseo por la jungla. ¡Viva!

Llegan al pueblito donde la rubiales, cuyo nombre sólo se menciona en los títulos de crédito, ejercía de enfermera. Como está ocupado por guerrilleros, los BAM deciden lógicamente disparar una vez más a todo lo que se mueva. Siguen tiros, explosiones y patadas voladoras.

Con un clon de Chuck Norris incluido.

Pero como cada vez que hay escabechina de ejército popular, aparece entre los matorrales Robeitor, hay que volver a salir por patas a pasear por la selva. De mientras el bicho se va cargando a los soldadicos de las maneras más idiotas posibles. Mi favorita es cuando se lleva ante las narices de los compañeros al pelirrojo gordo como si fuera un coche aparcado en doble fila.

Hala, por pasarte las ordenanzas selváticas por el arco del triunfo.

Ya sólo quedan Black y la chica. Aparecen por un hospital abandonado y la enfermerilla se pone a fabricar napalm y ácidos diversos con los medicamentos disponibles, que en estos hospitales selváticos del tercer mundo suelen consistir en agua oxigenada y tiritas, por lo que la cosa tiene su mérito.

Y Robeitor al acecho en pose artística.

Batalla final, donde ya sabemos que Robeitor era un antiguo compañero de Black muerto en Vietnam (y no se trata de una de zombis) y tras fulminar al bicho robótico una vez con láser, ácidos y napalm, el chico bueno ha de fulminarlo de nuevo pulsando el botón de autodestrucción (debe tratarse de un invento del Dr. Doofenshmirtz). La acción acaba en una gran explosión mientras Black se tira de lo alto de una catarata, escena que no se parece nada a otra de Depredator.

¡Buuuuum, catapuuuum!

La lástima es que no pusieran el explosivo debajo del equipo técnico de la película.

Y ya quedan los grandes momentos para la eternidad:

Tiempos:

4:45. El oficial narrador explica el mote de la unidad. B.A.M. , según él son los “Big Ass Motherfuckers”. Sufre un pequeño lapsus que transforma a los “hijoputas mas duros” (bad ass) en los “hijoputas de culo gordo”.

19:40. Ejemplo de visión robótica computerizada de última generación:

¡Rompetecheitor!

42:54. Una de tantas raciones de caretos.

Lo raro es que no estrangule a un tercero con la polla.

49:43. Omega 1 se apiada de los B.A.M. y les echa una mano.

Este clon de Chuck era de mala calidad.

58:28 El furioso veterano mercenario que fuma en pipa bucólicamente.

Con cara malote, como debe ser.

75:00. Después de ver 8 trillones de hojas, hora de alegrar la vista con unas tetas.

Tadada dadada chan. Aquí te espero Robeitor.

83:43. Ya puestos a plagiar…

Momento a la Luke Skywalker del mayor Black.

En resumen, una de las películas más cenutrias que se pueden parir. Una extraña mezcla de plagio gilipollas, violencia barata de risa basilisa, música pedorrera, explosiones a cámara lenta, diálogos para merluzos y una cutrez tal que el idioma castellano queda muy corto como para describirla. Eso sí, es entretenida. ¿Quién no se partiría la caja de risa con semejante zurullo?

Y ahora, si os habéis quedado con ganas de más, la película completa, cortesía de Youtube:



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Yulifero