Seagal nos trae un clásico español del cine más exploitation, con todos los elementos necesarios para escandalizar al público: moteros nazis, violaciones, ejecuciones de ancianos a sangre fría, castraciones explícitas… Sin embargo, la exagerada acumulación de estos elementos y la falta de pericia del director logran el propósito contrario: la descojonación total. Un perfecto ejemplo de comedia involuntaria que, chorrada tras chorrada, sorprende a cada minuto.
Extracto de “Cinecutre: El Podcast”, Capítulo 7: https://youtu.be/xdl7Y_6QP7c