CRITICAS
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Mi Amigo Mac (1988)

por en 28 mayo 2020
FICHA TÉCNICA
 
TÍTULO ORIGINAL:

Mac And Me

PAÍS:

Estados Unidos

DURACIÓN:

95 minutos

 

Redactado con la colaboración de Rusesky

Aviso1: Algunas de las imágenes que acompañan el siguiente texto pueden herir vuestra sensibilidad .

Aviso2: El Aviso1 no es ninguna broma. El que avisa no es traidor.

 

Imagino que estaréis pensando. “¿Esta película seguro que debería en esta web? Jejejeje….qué ingenuos que sois. Que no os lleve a engaño la carátula o el título. Lo que vais a leer va a hacer que os caguéis encima…

Cuando este filme se estrenó en los cines, allá por el año 1988, yo era un tierno infante ilusionado, que esperaba ver algo parecido a ‘E.T’ (película a la que intenta imitar, y en ciertos momentos plagiar descaradamente con resultados horripilantes). Y de hecho creo recordar vagamente que mis expectativas se cumplieron, y la impresión que siempre tuve en los años posteriores era que la película era MEJOR QUE ‘E.T’. (¿qué pasa? ¡era un crío coño y ‘E.T.’ dura 2 horacas, se me dormía el culo viéndola! Cuando creces tus criterios cambian, y vaya si cambian….). Pero pasaron los años y de la película nunca más se supo. Jamás la oí mentar en ningún programa o revista de cine. Había quedado relegada al olvido, y yo solo conservaba un recuerdo vago, que me decía que la peli “no estaba mal”.

Pero he aquí que un buen día, hará un par de años, visitando los habituales agujeros hediondos donde adquiero eventualmente las bazofias que pueblan mi colección, me tope con una copia en VHS de esta simpática película, que yo había visto en cine siendo niño. Por supuesto me compré la película en vídeo, a un precio irrisorio como de costumbre, aunque por H o por B se quedó en el fondo de la estantería hasta un par de semanas antes de redactar el presente texto, cuando me acordé de ella. Total, que le quité el polvo y las telarañas a la cinta y la visioné, esperando rememorar los felices años de la infancia. El shock fue morrocotudo al ver mis inocentes expectativas trocadas por las más sonoras carcajadas que había soltado en mucho tiempo, mezcladas con el más puro horror bizarro “¡dios mío qué es esto! ¡es cutre de la hostia!”, “¡El puto muñeco es de cartón!”, “¡Tiene cara de retrasado mental!”, “¡Aaaghhh que asco!”, “¡Sorbe sin parar!”. Y otras exclamaciones salían de mi boca entre risotada y risotada, alternadas con muecas de estupor y repulsión. Aquella era la bizarrada más grotesca que se podía imaginar. Rápidamente me vinieron a la mente cuatro palabras: STAR WARS ESPECIAL VACACIONES. Porque realmente aquello parecían secuencias eliminadas del famoso engendro televisivo.

Me veo obligado a destripar esta abominación enterita para transmitiros el horror que viví en el sofá de mi casa. Ayer sufrí yo, y hoy os toca a vosotros cabrones.

 

EL PRIMO SATÁNICO DE E.T.

La película empieza con imágenes del espacio, con estrellitas y demás. Seguidamente vemos una especie de desierto con un cielo pintado en la pared del fondo mostrando un planeta que parece Saturno, todo ello iluminado con luz azul. De pronto vemos aparecer cuatro engendros grotescos, que suponemos pretenden asustar al espectador. Tres de ellos son claramente actores disfrazados, el cuarto, de estatura liliputiense, es obviamente un muñeco de aspecto desagradable. Tras ver a estos cuatro monstruos deambular cimbreando la cabeza y balanceando sus deformes cuerpos,  presenciamos cómo uno de ellos, el más grande (el padre de la familia), se tumba en el suelo y clava un tubo metálico en la tierra, de donde empieza a brotar un líquido de composición dudosa que procede a sorber ávidamente utilizando el mismo tubo como pajita. Descubrimos pues que la forma de alimentarse de estos bichos es la ingestión de líquidos azucarados mediante adminículos tubulares, algo que se convertirá en una especie de fijación obsesiva del guionista durante toda la película (además de constituir una hedionda excusa para hacer propaganda de Coca-cola), como pronto veréis.

Slurp, slurp…Sensación de viviiiiir…

Sin perder ni un minuto, observamos la llegada de un satélite de diseño terrestre (un cachivache sujeto con hilos que temblequea al volar) al planeta del terror. El modulo aterriza y se pone recoger muestras, con sus brazos mecánicos de plástico, lo que capta la atención de la tribu de monstruos, que se dedican a toquetearlo con sus desagradables manos. De repente, el satélite extiende un tubo aspirador y SUCCIONA A LOS ALIENÍGENAS, que de golpe y porrazo parecen estar hechos de gelatina. Cumplida su bizarra misión, el satélite despega y en un tris se planta en la Tierra como el que vuelve de comprar tabaco del bar de la esquina.

Los extraterrestres chupan, los satélites chupan…¿qué cojones le pasaba en el cerebro al guionista de esta mierda?

Seguidamente vemos como un equipo de científicos desguazan el satélite en un laboratorio (de la NASA supongo, aunque por la mierda de tecnología que se puede ver, parece el de una fábrica de yogures). Allí nos presentan al típico científico de aspecto bonachón (calvito, con gafas y barba blanca) y al también típico militar cabrón (perpetua cara de mala hostia como el sargento de ‘Loca academia de policía’). Dos personajes, que aunque en esta escena parece que vayan a tener relevancia en la película, en realidad no vuelven a asomar el morro nunca más. Bueno, total, que de repente el satélite estalla y la familia de monstruos sale de su interior causando el caos, el terror y la destrucción. Parece coña pero no lo es.

Los putos engendros, al parecer tienen un extraño poder que les permite hacer estallar los aparatos eléctricos con solo tocarlos con los dedos. Después de incendiar el laboratorio y volar la puerta principal, los alienígenas escapan a la carrera perseguidos por los soldados del complejo. Pero el más pequeño (el muñeco) se queda rezagado, y tras electrocutarse con la verja que rodea el perímetro del edificio, sale propulsado como un misil (¿¿¿???), estrellándose contra el parabrisas de un coche y quedando convertido en una masa informe. Al ver esto, el conductor aterrorizado pierde el control, la cual cosa provoca un espantoso accidente en cadena donde suponemos hay una docena de heridos graves como mínimo.

Mad Mac: Engendros de autopista

Pero el pequeño monstruo extraterrestre sale indemne del cebollazo y, tras recuperar su forma humanoide, se cuela en el coche de una familia que por supuesto es la del niño protagonista. En esta escena descubrimos que el monstruito debe ser algo así como el hijo deforme de Mr. Fantástico y la Chica Invisible; porque inexplicablemente su presencia no es advertida por los ocupantes del coche (quizás es invisible para ellos), y además es capaz de alargar sus miembros de forma grotesca, para apoderarse de una Coca-cola depositada en el salpicadero, de nuevo sin que nadie parezca advertirlo.

Pronto descubrimos que la familia del chico protagonista acaba de llegar la ciudad para instalarse en su nueva casa. Para deprimir y traumatizar todavía más a los niños, el padre de la familia no aparece por ningún lado. O está muerto o abandonó a su familia para casarse con una japonesa de 17 años con la que vive en California. No se molestan en  explicarlo en ningún momento, la cual cosa se agradece, porque vete tu a saber qué coño hubiera salido de la mente del guionista. Nada agradable, seguro.

Antes de que la cosa empiece a desvariar demasiado (lo que no tardará en suceder, como pronto veréis), conviene hacer un pequeño paréntesis para describir a los personajes:

PERSONAJES

Por si no lo suponíais ya, creo que no he visto a ninguno de los actores que intervienen en ninguna otra película.

Eric (Jade Calegory)

El niño protagonista. Es inválido, (algo bastante inusual en este tipo de personajes), pero ello no le impide mover las piernas en diversos planos de la película, ni por supuesto vivir emocionantes aventuras en compañía del puto alienígena sorbedor. Sus mayores aficiones son tirarse cuesta abajo con su silla de ruedas, y el puenting sin cuerda (ya explicaré esto mas adelante).

El pobre no aguantó tanta aberración y se volvió subnormal.

Michael (Jonathan Ward )

El hermano mayor de Eric. Realmente sobrante, su presencia sólo resulta justificada cuando tiene que conducir la furgoneta casi en el último tercio de película.

Este ya era subnormal de nacimiento

Janet (Christine Ebersole)

La madre de Eric y Michael. Ejerce de adulta incrédula y personaje de relleno del copón.

Mierda, lo que tengo que hacer para mantener a mi familia…

Debbie (Lauren Stanley)

La niña de la casa de al lado. De aspecto PunkyBrewsteriano, en su primera aparición la vemos aposentada ante la puerta de un tipi vestida de india con plumas en la cabeza y demás parafernalia, e intentando “comunicarse con los espíritus”. Será la principal compañera de desgracias de Eric a lo largo del film.

Hoi, Hoi, unga, wanna, unga, wanna, Hoi… ¡Reíros, reíros, pero cuando el gran Manitú me conteste le diré que os habéis burlado de él y os arrancará los ojos y se meará en vuestras cuencas para que os escueza!

Courtney (Tina Caspary)

La hermana mayor de Debbie y empleada del Mc Donald´s (que junto a Coca-cola, patrocina descaradamente el film, como pronto se verá). Evidentemente en algún que otro momento de la película se sugiere la posibilidad de que ella y Michael se enrollen; pero esta sub-trama no llega a desarrollarse nunca (por pura holgazanería del guionista), quedando a la imaginación de los espectadores.

 

Hawaii-Bombay, son dos paraísos, que a veces yo me monto en mi piso…

Y por último…MAC (muñeco de mierda)

El odioso engendro de mirada satánica y cuerpo cimbreante, autentico protagonista de la película. Mac y su puta prole son una de las creaciones más enfermizas jamás perpetradas por los departamentos de efectos especiales de todos los tiempos. De aspecto repulsivo y malsano, estas horrendas criaturas no despiertan ningún tipo de carisma, resultando verdaderamente inquietantes. En serio os digo que algunas escenas son de auténtico terror. Cágate H.R Giger porque aquí está… ¡¡¡¡¡¡MAC!!!!!!

El gobierno de los Estados Unidos sigue negando los efectos de las pruebas nucleares efectuadas en el desierto de Nuevo México…

Durante la película, va apareciendo también la típica colección de personajillos de relleno que sólo salen para hacer el chiste fácil (“oh cielos Joe, creo que he visto un marciano”, “tienes que dejar de beber antes del mediodía Bob”), y que no pienso molestarme en describir.

Esto es un ciego que le dice a un sordo: por el culo te la hinco… no espera así no era… esto es un…no… joder se me ha olvidao…

Eric y su familia se instalan en la nueva casa. Mientras desembalan los muebles y electrodomésticos, el pequeño alien se dedica a pulular haciendo de las suyas, siendo visto fugazmente por Eric y el memo de su hermano y por la niña del tipi, que ronda por los alrededores de la casa. El bicho va provocando el caos por la vivienda, activando y estropeando diversos aparatos eléctricos. Los dos hermanos intentan avisar a su madre de que han visto algo pero ella, como mandan los cánones, piensa que sus hijos son gilipollas (y con razón), y no les hace ni puto caso.

Esa noche el bichejo, que se encuentra tumbado a la bartola en el jardín de la casa, siente miedo al oír EL AULLIDO DE LOS LOBOS. ¿Lobos en un barrio residencial americano? Y ¿por qué tiene miedo el puto alien? ¿sabe lo que son los lobos?¿acaso había lobos en su planeta? Sea como sea, el asqueroso bicho se acojona y se cuela en la casa de nuevo. Mientras tanto, vemos imágenes del resto de la familia de monstruos correteando por el desierto. En esta escena podemos ver cómo el pequeño engendro se comunica con sus congéneres a distancia mediante extraños silbidos y poniendo las manos en posición “Onda Vital”.

Te invocamos Satanás para que extermines a la raza humana y podamos conquistar la tierra…

A la mañana siguiente el ser sigue haciendo de las suyas, utilizando UN TALADRO para agujerear la pared y UNA SIERRA MECÁNICA para hacer trizas la puerta de la casa. Eric presencia ambos hechos horrorizado e idiotizado a partes iguales.

The Texas Chainsaw Masacre: the begining

Además descubrimos que durante la noche anterior, el alienígena se ha dedicado a llenar el comedor de la casa de hierbajos, tierra y otros desechos, suponemos que a fin de crearse un entorno a su gusto para dormir la mona.

Todo esto culmina en una escena en la que el niño persigue al pequeño monstruo por la calle, en su silla de ruedas. De golpe y porrazo vemos cómo el pequeño inválido se va por una cuesta abajo a toda hostia y SE CAE POR UN PRECIPICIO QUE TE CAGAS, yendo a parar a un estanque tras una caída espeluznante.

¡Mierda, el paracaídaaaaaas…..!

Cuando parece que el estúpido niño va a morir ahogado, el alienígena pigmeo se tira al agua (alguien del set de rodaje arroja el muñeco) y empuja la silla hasta la orilla, para esfumarse después en plan superhéroe.

Una vez de vuelta en casa, Eric es examinado por un doctor capullo que, ante las insistentes afirmaciones del niño de que “ha visto algo”, decide administrarle sedantes como a un vulgar esquizofrénico. Finalmente Eric, con la ayuda de la niña chiflada, deciden tenderle una trampa al alien. Esa noche se ocultan en el armario de la habitación de Eric tras sembrar el suelo de PAJITAS, a sabiendas que el ser las ira recogiendo para sorber el contenido de las latas de coca-cola, que también se hallan diseminadas por doquier. Cuando el ser ha llegado, succionando Coca-cola sin parar a la habitación donde se ocultan los dos mostrencos (en una patética y bizarra imitación de la famosa escena de los M&M´s de E.T); Debbie se abalanza sobre la criatura equipada con un casco de Rugby y llevando UNA ASPIRADORA EN LA ESPALDA. Como si se tratara de una grotesca parodia de ‘Los Cazafantasmas’, la niña ASPIRA AL ALIENIGENA, capturándolo.

Pero entonces, de forma inexplicable, la niña EMPIEZA A VOLAR y presenciamos acojonados cómo es arrastrada por el suelo, las paredes y el techo mientras chilla aterrorizada, como Tina en ‘Pesadilla en Elm Street’ o la madre de Caroline en ‘Poltergeist’ (sólo que a la niña no se le ven la bragas porque por suerte lleva pantalones). Finalmente, tras recibir varios golpes y contusiones, parece que el horrible monstruo se debilita, y tras recobrar el aliento, los niños lo sacan de la bolsa de la aspiradora para proceder a reanimarlo (los muy idiotas no escarmientan) suministrándole Coca-cola vía pajita, que la criatura sorbe con fruición.

¡Qué guay! Vamos a reanimarlo a ver si ahora nos mutila alguna parte del cuerpo!

A todo esto llega Michael haciendo las típicas preguntas (“¿qué diablos pasa?”, “¿por qué hay sangre en la paredes?” “¿os queda mierda por ahí?” etc.) y poniendo cara de sobresalto. Entonces tiene lugar el siguiente diálogo:

Eric: -¡Michael hemos capturado a MAC!

Michael:- ¿MAC?

Eric: – ¡Misteriosa y Absurda Criatura!

Como diría CacaMan: ¡¡¡JAOJOAJAOJAOAJAOJAOAAAJAOAJAOAAJAJOA!!!

También nos enteramos de que el bicho sorbe Coca-cola sin parar porque, según las palabras textuales de Eric: “Se parece a lo que bebe en su planeta”.

Después de esto, los niños hacen gala de nuevo de su subnormalidad decidiendo ocultar al peligroso engendro (que a partir de este momento se llama Mac) en su casa. A la mañana siguiente, el bicho arregla como por arte de magia los desperfectos que provocara el día anterior en la casa y luego se dedica a aterrorizar al vecindario paseándose por la calle. De pronto, sin venir a cuento de nada vemos al jodido monstruo conduciendo un coche eléctrico de juguete, de esos para niños pequeños (que fueron retirados del mercado en los 90 por incumplir la normativa de seguridad). A TODA HOSTIA perseguido por todos los perros del vecindario, a los que parece que sus dueños no alimenten desde hace semanas a juzgar por la fiereza con la que persiguen a su presa (que no deja de ser un puto muñeco).

El alienígena huye cuesta abajo y se despeña por un barranco quedándose colgado en la copa de un árbol,  al pie del cual se amontona la jauría de perros hambrientos, ansiosos por probar la carne de extraterrestre. Mientras tanto, vemos a Eric haciendo carreras con la silla por la cuesta del vecindario y empieza a sonar una marchosa canción ochentera, MIENTRAS INTERCALAN PLANOS DEL NIÑO SONRIENTE Y DEL ALIENÍGENA ACOSADO POR LOS PERROS. Me cago en la puta ¿a quién cojones se le ocurrió semejante bizarrada? ¿a Ed Gein? Esto es sadismo y no ‘Hostel’.

 

¡¡¡Muere jodido alienígena, muere!!!

Sin explicarnos cómo consigue nuestro “amigo” Mac zafarse de los chuchos famélicos, inmediatamente nos plantan la siguiente escena, en la que le vemos rodeado de pajitas con margaritas insertadas, algo que se interpreta como un críptico mensaje que se descifrará más adelante. Sea como fuere, llega la escena culminante de la película. La madre de Debbie viene a buscar a su hija ya su amigo Eric, para llevarlos al cumpleaños de una amiga de Debbie, de nombre harto sospechoso (Britney). La fiesta en cuestión se celebra en el puto McDonald´s. Como saben que no pueden dejar al pequeño monstruo en casa solo, Eric decide llevárselo a la fiesta oculto en el interior de un oso de peluche al que previamente extirpan el relleno.

¡Devolvedme mi Máscara de Hockey y mi machete cabrones!

Sin ellos saberlo, son seguidos por dos idiotas que se supone son agentes del gobierno (de la agencia 713). Asistimos entonces a uno de los PANFLETOS PUBLICITARIOS MÁS DESCARADAMENTE RANCIOS que se han injertado jamás en una película de cine (por si lo de la Coca-cola no fuera suficiente). Nada más entrar en el innombrable fast-food, la cámara nos muestra a Ronald McDonald haciendo aquello para lo que fue creado: obligar a los niños a comer hamburguesas bajo la amenaza de terribles pesadillas.

¿Quieres un globo Georgie? Tengo muchos globos aquí… Todos flotan aquí abajo…

Pero el horroroso cameo queda eclipsado por lo que viene a continuación. De pronto los niños y los empleados del fast-food se ponen a bailar a ritmo de música ochentera siguiendo una coreografía, liderada por Mac, que se pone a bailar sobre la barra. Por supuesto, aprovechando la cobertura del pellejo de oso de peluche, el muñeco recauchutado ha sido substituido por un niño pequeño que baila como el culo.

Faaameeee I´m gonna live foreveeer…

En pleno frenesí disco-inferno, los dos agentes del gobierno irrumpen jodiendo la fiesta (y la filmación del videoclip), con lo que Eric y su amigo Mac se ven obligados a salir echando leches. De pronto, inexplicablemente, vemos a Eric yendo a toda mierda por la calle con su silla, con Mac sentado en el regazo y comprobamos que misteriosamente el disfraz de oso ha quedado sustituido por UN CACHO DE SABANA BLANCA con el único y evidente fin de que toda la escena sea un puto calco de la de las bicicletas de E.T. La persecución se prolonga unos minutos, durante los cuales el niño y el alien llegan al centro comercial donde trabaja la madre de Eric, y donde Mac vuelve a provocar el caos utilizando el poder disruptor de sus dedos para hacer estallar diversos artículos.

Finalmente los dos fugitivos vuelven a salir a la calle donde son rescatados por Debbie, su hermana Courtney y Michael, que viajan a bordo de la furgoneta de la madre de Eric. Después de burlar a los dos idiotas gubernamentales, ponen rumbo al puto desierto y, siguiendo las indicaciones de Mac, llegan a una zona sembrada de molinos de viento. Aquí Eric hace gala de su gran inteligencia recordando las pajitas con margaritas y descubriendo su significado, que no es otro que una referencia a los molinos de viento. Hace partícipes de este descubrimiento a los espectadores con la peor frase posible:

“¡LAS PAJAS! ¡ESO ES!”

Aquí tuve que parar la película cinco minutos porque me meaba de risa. Durante el resto del visionado permanecí en tal estado hilaridad y de subnormalización profunda que hubieran podido amputarme sin anestesia los brazos, las piernas y los cojones y no me hubiera inmutado lo más mínimo. Mi cerebro se hallaba en otro plano de existencia, más allá de bien y el mal. Pero lo más fuerte todavía estaba por llegar… El grupo de chavales, salen del vehículo mono-volumen y siguen a Mac por el desierto. Hasta una vieja mina abandonada, que probablemente era el hogar de los simpáticos mutantes radiactivos de “Las colinas tiene ojos” hasta que los horribles congéneres de Mac los hicieron huir despavoridos. En efecto, en el interior del túnel los chavales encuentran a los tres extraterrestres en un estado que solo puede calificarse de horripilante. Comatosos, deshidratados, y llenos de mugre, los tres engendros son reanimados por Eric y sus amigos, que les suministran cantidades ingentes de Coca-cola mediante las indispensables pajitas.

Voluntarios del Proyecto Hombre prestando ayuda en los países del Tercer Mundo

Tras reanimar a la horda de monstruos, el grupo vuelve a la fragoneta y pone rumbo a la civilización. Por el camino se detienen en una gasolinera, provista de supermercado (o al revés, que es lo mismo). Los chavales salen a comprar víveres dejando a los aliens en el coche. Obviamente a los bichejos les falta tiempo para salir a causar más problemas si cabe. La abominable tropa entra también en el supermercado donde siembran el terror a sus anchas. Como era de esperar, el segurata del establecimiento hace acto de presencia y, encañona a los extraterrestres con su revólver. Pero el padre de Mac arrebata el arma al estúpido segurata desatando la histeria y el pánico. La gente huye despavorida mientras Eric intenta calmar la situación mediante el diálogo. De pronto, en cosa de tres segundos se presenta UN EJÉRCITO DE SEGURATAS, mientras MEDIA DOCENA DE COCHES PATRULLA, que literalmente SURGEN DE LA NADA, acordonan el edificio. Los extraterrestres salen del supermercado con DECENAS DE AGENTES APUNTÁNDOLES CON SUS ARMAS.

En medio de toda esta tensión, Eric hace la idiotez del siglo cuando rueda hacia sus horribles amigos extraterrestres gritando “¡¡¡no disparen por favor, no son peligrosos, no disparen, nooooo!!!” y zarandajas similares. De pronto y sin venir a cuento, uno de los maderos LE PEGA UN TIRO AL NIÑO, MATÁNDOLO. Acto seguido, como era de esperar, SE LÍA UNA ENSALADA DE TIROS al más puro estilo Sam Peckinpah, durante la cual LA GASOLINERA EXPLOTA, igualito que en ‘Robocop’ (película que por cierto es ‘Bambi’ en comparación con esta). Después de esta apoteósica escena viene la lógica ración de lloros, con toda la familia arremolinada en torno al cadáver de Eric, eso sí, al resto de muertos (que tiene que haber por cojones) que les den por culo, ni se molestan en enseñarlos.

Muerte, destrucción, sufrimiento, niños llorando…aprende Eli Roth

Entonces, cuando parece que los responsables de esta atrocidad ya no podían superarse, vemos surgir a la familia de aliens DE ENTRE EL FUEGO, COMO TERMINATOR. En este punto todo indica que van a tomar represalias contra el género humano por haber causado la muerte de su suministrador de Coca-cola, pero ¡NO! En lugar de eso, las bizarras criaturas utilizan sus poderes para resucitar a Eric, mediante el uso de efectos visuales lumínicos. Abrazos y lloros de felicidad. Y con la gasolinera en llamas de fondo. Espeluznante.

Lo siento niño, sigues vivo, tu pesadilla aún no ha terminado…

Sin dar tregua al espectador, al segundo siguiente nos plantan la escena final del film, en la que vemos a los dos agentes del gobierno corriendo porque llegan tarde a una ceremonia oficial… en la que un juez afro-americano está CONCEDIENDO LA CIUDADANÍA AMERICANA A LOS PUTOS ALIENÍGENAS (¿¿¿¿!!!!????). Acto seguido nos ponen un plano aéreo en el que vemos a toda la tropa en UN CADILLAC ROSA por la carretera (‘Carretera al Infierno’, sin duda), y de repente, la aberración final: un bocadillo de dibujos animados en el que se lee “¡Volveremos!”. No creo que en mi puta vida me hagan una amenaza más terrorífica que esta. Gracias al cielo no se cumplió jamás.

Por mis cojones vais a hacer una secuela, hijos de puta

Joder, joder, joder…¿QUÉ COÑO DE ABOMINACIÓN ES ESTA? ¿y esto está dirigido a los niños? ¿veis a qué me refería cuando dije que parecía el ‘Star Wars especial vacaciones’? Antaño me atrevía comparar este horror con joyas como ‘Cortocircuito’ o ‘Los Gremlins’, y me preguntaba por qué había caído en el olvido. Ahora lo sé. Y espero no haber condenado a la humanidad a la extinción desenterrando esta puta mugre. Por si alguien se lo está preguntando, el responsable de esta basura es Stewart Raffill, que aquí ejerce de guionista y director. Rafill había dirigido cuatro años antes “El Experimento Philadelphia”, y cuatro años después se encargaría del guion de “Pasajero 57″. Las razones de por qué este energúmeno amante de la violencia se embarcó en un proyecto “destinado al público infantil” continúan siendo un misterio. Y no seré yo quien escarbe en la mierda para descubrirlo…sin un buen incentivo como, por ejemplo, un quesito El Caserío.

El Horror…el Horror…

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