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Bélgica / Tailandia
110 minutos
¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!
¡DIOS! ¡DIOS! ¡PERO QUÉ PUTA MIERDA! ¡AHHHHHHHHHHH! ¡NOS ENGAÑARON ¡¡¡GRAAAAAAAAAAARG! ¡JUGARON SUSIO, CABRONES!
Son las 4 de la mañana, acabo de volver de ver la PUTA MIERDA MÁS GRANDE QUE HE VISTO JAMÁS. Poneos cómodos, lo que voy a contar es MUY DURO.
Como casi todos los sábados, mis colegas y yo nos dirigimos a nuestro centro comercial favorito. No teníamos en mente ninguna película. Mientras cenábamos en Burger King (yo me comí una hamburguesa con dos agujeros, que si la apretabas salía salsa barbacoa), decidíamos qué película ver. Salimos escaldados de la primera de Underworld, así que la segunda parte me daría urticaria, y la opción más probable parecía ser la nueva infamia de Jim Carrey. Yo estaba desesperado, ¿qué solución tenía?
Como un pequeño rayo de esperanza, vimos en los carteles publicitarios de Cine Box una portada que me llamó poderosamente la atención.
Me pasó un día algo parecido, que me lié a aplastar sobrecitos de ketchup con los puños.
¡OTRA PELI DE TERROR ASIÁTICO! ¡SALVADO! Convencí a todos, una película de “terror” siempre gusta, aunque CacaMan le quite la seriedad a base de risotadas contagiosas. Incluso convencí a las chicas que iban con nosotros. Dios… Sabíamos a qué nos exponíamos. Yo tengo un estómago de acero para tragarme e incluso disfrutar de las más horrendas películas. Pero en el mundo hay gente malvada, sin corazón ni remordimientos, también conocidos como “Directores de Cine”, que se dedican a robarte el dinero, a cambio de darte MUCHO sufrimiento.
Oh, Dios. ¿Por qué otra vez Chubacca? Que pesados coño… ¿No tienen más monstruos o qué…?
Qué cagada, señores. No hay otra manera de definirlo.
Y es que, no escarmiento. Siempre que vamos a ver una película de este tipo mis amigos y yo, salimos cagándonos en todo lo defecable. Pero lo cierto es que nos descojonamos y pasamos un buen rato. Pero en esta ocasión, ni las carcajadas nos salvaron del aburrimiento.
Buffffff… Es difícil comentar la película. Bueno, se divide en dos apartados muy claros:
1- Putiferio.
2- Putiferio + Niña Monstruo.
La primera hora de la película consiste en tailandesas vestidas con dos trapos, agarradas a una barra y contoneando el culo. Pero, ¿qué coño es ésto? ¿Qué clase de mierda nos habíamos metido a ver? Joder… EL CARTEL NOS VENDÍA UNA PELI DE MONSTRUOS. NO UNA MIERDA DE CRÍTICA A LA PROSTITUCIÓN EN TAILANDIA. Ojo, digo “crítica a la prostitución” porque no me gusta pensar mal, pero cualquiera diría que la primera hora de la película es un JODIDO CATÁLOGO PUBLICITARIO DE LO QUE TE OFRECE TAILANDIA. Es como si te dijeran: “¡Mira! En Tailandia hay muchas prostitutas. ¡Ven!”.
Observad la gran riqueza de diversidad natural y cultural de Tailandia
El director (un británico a quien no voy a nombrar, porque no sé quién es) seguro que pretendía hacer una crítica a la prostitución ilegal tailandesa. Pero una crítica consistiría en enseñarte cómo engañan a las pobres chicas y las obligan a vender sus cuerpos… ¡PERO NO RECREARSE EN LOS CULOS DE LAS CHICAS Y METERLES EL OBJETIVO DE LA CÁMARA HASTA EN EL OJETE! POR DIOS SANTO. ¡SI HASTA SALEN 2 PSEUDO-VIDEOCLIPS DE LAS CHICAS HACIENDO EXÓTICAS DANZAS!
¡Genial! ¡Un show de degustación de potorros a ritmo de saxofón! ¿Qué diablos estábamos viendo? ¿Porno Light?
Mi amigo Anzo dijo: “Joder, sólo les falta ponerte el equivalente en euros del precio de las prostitutas”. Jajajaja, SE PASAN LA PRIMERA HORA DICIENDO FRASES ASÍ:
-“A los extranjeros puedes cobrarles por la penetración 4000 bahts, si se la chupas 2000 bahts”- ¿Te lo podrían poner más claro? Directamente podrían decir:
“Con lo que te ha costado la entrada de la película, podrías haberte acostado con tres prostitutas en Tailandia. ¡Ven a Tailandia!”
JOAJOAJOAJOA
Incluso Jepeto Boy ha caído en las garras de la prostitución tailandesa.
Me sentía realmente encabronado. Nos habían tomado el pelo. ¿Y qué pensarían las pobres muchachas que vinieron con nosotros? Menudo bautismo de fuego que tuvieron las pobres. No creo que vuelvan a ver una peli con nosotros.
Voy a contar de qué va.
Una tailandesa que vive en la selva con su abuela (una vieja loca y fea) un día es atacada por un fantasma que vive en un lago, donde la pequeña se bañaba en ropa interior, para alegría de los depravados. A partir de entonces, la vieja loca le cuenta que el mundo está lleno de hijos de puta y de fantasmas (fantasmas de verdad, no de esos que te dicen que han entendido el final de Matrix 3). Le enseña a hacer hechizos para defenderse de los espíritus malignos, otros para hacerse bella y unos cuantos para hacer la puñeta a, por ejemplo, una prostituta enemiga.
Pedophilians Joy 2: Thailand Flavour
Pasan los años, y la pequeña crece. Los niños del pueblo la humillan, llamándola bruja y demás cosas que a nosotros no nos dolerían ni aunque nos lo tatuaran en la frente. Su abuela ha envejecido y enfermado demasiado. Ahora no es más que un saco de patatas purulento, que escupe las medicinas que su nieta le prepara. Al ver que la vieja no mejora, decide ir a buscar trabajo a la gran ciudad, para comprarle medicinas de verdad. En lugar de pedir ayudas sociales o algo. El caso es que deja a su abuela INMÓVIL abandonada en su casucha de mierda, y viaja hasta la ciudad para ganarse la vida.
Oh, vaya, ¿dónde acabará trabajando? Exacto, en un puticlub. Después de ésto, hay 40 minutos de chicas retorciéndose mientras hacen una especie de striptease y dos cosas parecidas a un videoclip que no vienen a cuento de nada. Y, uh, ah sí, la protagonista hace un hechizo para putear a una puta que le hace putadas. Bueno, durante esos 40 minutos también hay algo de desarrollo, la pequeña protagonista es violada y gracias a algunos hechizos consigue convertirse en la mejor puta de todo el burdel. ¡Guay! La vida es bella.
Pero la pequeña tailandesa no se acordó del importante consejo que le dio su abuela.
“Nunca pases por debajo de un tendedero de ropa, ni comas carne cruda… O te sucederá algo terrible.”.
Por supuesto, la cría pasa por debajo de tendederos de ropa, come hígados crudos y además se hace lesbiana. Su pareja es más grande que ella y más experta en lesbianismos. Así que poco a poco, mientras duerme, se empieza a convertir en la niña de The Ring. Originalidad al poder.
“Mierda, ¿ya es día 15?”
Luego, dos chicas de las que no te acordabas, van a visitar a una especie de exorcista alcohólico, que les dice que se protejan de la monstrua , porque va a matarlas. La pequeña monstrua se carga a todo el mundo, a su novia, a algunas compañeras, incluso al exorcista cabrón, que viste con un chandal naranja cutrísimo.
El horror de haberse cagado encima.
Y después, la protagonista muere de forma estúpida. Qué profundo, se muere… FIN.
Os he reventado la película por VUESTRO BIEN. No queréis verla. Es una jodida tortura de dos horas (¿qué clase de regla no escrita dice que TODAS las películas que vienen de Oriente deben durar mínimo 2 horas?), 2 horas que acaban pareciendo 57… Yo me carcajeé a gusto, lo que provocó que el resto de la gente también riera, perdiendo así el escaso interés que pudiera despertar en ellos la película. Pero al salir de la sala, sólo vi caras de estupefacción entre los presentes.
Bueno, comentaré algunas escenas:
– Después de los 40 minutos de putiferio, empieza la acción sobrenatural. La protagonista es maltratada psicológicamente por la prostituta más guapa de todas. Bueno, maltrato psicológico… La llaman “Niña de la Selva”. La protagonista hace un hechizo estúpido para provocarle mala suerte a su malévola enemiga.
Durante el espectáculo, la prostituta malvada sufre un horrible accidente. El show consiste en que un maromo tailandés corte en rodajas un pepino que sujeta la puta en su boca. Pero, un hielo cae en medio del escenario, el chino maromo se escurre y… ¡BAM! Media cara rebanada JOAJOAJOA. Por supuesto, no nos enseñan cómo le cortan la cara. Eso sería divertido, y sería horrible que alguien se divirtiera viendo semejante bodrio.
-Una vez convertida en niña-monstruo, la protagonista se dedica a introducirse dentro de la gente y A COMERSE SUS TRIPAS JOAJOAJOAOJAJOA. Cada vez que eso ocurre, nos ponen una animación digital de tripas llenándose de sangre. Por supuesto, la animación sobrepasa el término “cutre” y lo convierte en una nueva palabra que aún no tiene nombre.
Yo también pasé por esta fase. Comía Corn Flakes mojados en yoghurt de fresa a todas horas.
-Una de las víctimas de la niña-monstruo es un bebé de 1 año o así, que esta tranquilamente jugando en su jardín. Entonces llega la monstrua, y empieza a QUITARLE LA CAMISETA AL BEBÉ A CÁMARA LENTA. Sí señor, así se dirige una película. Luego creo que se lo come también, pero no nos lo enseñan, porque eso sería divertido JOAJOAJOA.
Este putero murió en una escena-homenaje de Psicosis. Al caerse al suelo de la ducha, se agarra a las cortinas joajoajoa. Encima pretencioso el director…
-Después de haber sido exorcizada por el brujo alcohólico que viste como Liu Kang, la niña-monstruo no sólo sigue viva, sino que además SIGUE COMIENDO TRIPAS. Pero mientras lame delicioso sirope de fresa, aparece… ¡CHAN CHAN! ¡La Puta Malvada que fue desfigurada! Oh, qué sorpresa. Aparece la tía con la cara vendada, con una camiseta blanca y en bragas. Guou.
“Aún no me has matado, ¡vamos! ¡Termina tu trabajo!” – dice la que antes era una atractiva puta tailandesa.
Entonces, la protagonista se mete dentro de ella (con la animación de marras). Pero, ¡no muere!. Es más, la puta desfigurada se levanta y sale corriendo a cámara lenta, mientras la monstrua se come sus tripas. El objetivo de la puta desfigurada era suicidarse con la monstrua dentro de ella. Así que se sube a un puente, y se tira, con tan mala suerte que justo en ese momento pasaba un camión por debajo de ella. JAJAJAJA se mete un guarrazo impresionante. Luego cae encima de un coche, que la propulsa hasta un árbol, donde acaba estampada. Después de eso, nos ponen un primer plano de la protagonista, que no viene a cuento de nada, ya que no da a entender si está viva o muerta, o si harán una segunda parte.
Y no cuento más, por que no merece la pena.
Cuando salimos del cine, vimos a un tipo con la cara pegada al cristal de la entrada del centro comercial. Miraba al infinito, impasible… Mi amigo Monio preguntó:
– ¿Qué coño le pasa a ese tío?
– Es que acaba de ver la misma película que nosotros – Respondí.
Seguro que aquel tipo que tenía la cara pegada al cristal, estaba pensando en esta escena
Mis amigos salieron muy afectados. Bueno, casi todos…
En el aparcamiento nos dimos cuenta del verdadero propósito de la película. Hay que vivir, hay que aprovechar el tiempo, hay que… ¡EXISTIR! Por eso, mi amigo Anzo y yo fuimos corriendo y dando saltos por el aparcamiento. ¡Había que vivir! Luego, montamos en el coche, y escuchamos Rock Cristiano de una emisora cristiana uruguaya, que habíamos descubierto el día anterior.
Qué putísima mierda. Lo peor de todo es que en los tráilers pusieron el de Llamada Perdida 2, rebautizada aquí cómo El Pozo. Le cambian el nombre para que pensemos que es una película nueva. Nos engañan como a chinos. Pero sin duda, iré a verla. Quizás me vaya el sadomasoquismo, después de todo.
Por cierto, ¿qué fue de la abuela de la protagonista? ¿Qué coño quiere decir la “P” del título? ¿Putiferio? ¿Pringados? Ah, es que no somos orientales superdotados. Si lo fuéramos, sabríamos qué pasó con la abuela y qué diablos es la “P” del título… Ayg…
En fin, ya es tarde. Debo dormir. Para poder vivir hay que dormir.
CacaMan&Bushwacker.
Esta crítica es un clásico, de las primeras que leí en vuestra antigua web. Gracias por volver a compartirla.