The Boy Who Saved Christmas
Estados Unidos
94 minutos
Hola amigos, mi nombre es McCloud y estoy limpio hace 1 año y 3 meses… (No, perdón… eso me toca pasado mañana). Lo que me trae a colación hoy en día es algo mucho peor, y para serles discretos, al ver este film me adentré en las turbias profundidades de mi propio ser, probándome a mí mismo cuán bajo puede caer un organismo unicelular como nosotros, los seres humanos, con tal de aportar siquiera unas líneas (escritas) a este benemérito especial de Navidad. Así me digné, entonces, a atinar con una review deThe Boy who saved Christmas, o como reza su vaga traducción a la TV argentina: Rescatando a Papá Noel.
Notarán que en las capturas que hice del filme, aparecen la hora y la temperatura, así como el logo del canal 9 de Mendoza, esto sucede porque le saqué fotos a la TV con la cámara digital (Oso, toma nota de los sacrificios que hago por esta web, envíame unos euros). Bien, ahí voy, mírenme como me tiro:
En la primera escena vemos cómo Jeremy, el niño protagonista, le envía a Santa Claus un e-mail con su pedido para Navidad: Yendo al grano, quiere que sus padres se reconcilien, una tarjeta de baseball y que su hermano sea encerrado en un correccional, o en Alcatraz, porque ya que pedimos, mejor pidamos bien. El detalle que me conmovió de esta escena es que el pibe es un capo de los shortcuts y las hot keys, las ha de conocer todas porque en ningún momento lo vi agarrar el mouse, igual la flecha en pantalla se le movía sola, en fin, boludeces en las que me fijo yo, nomás.
Chicos, díganle “No” a la piratería.
Ahora conocemos al malo, León, que también es el hermano malvado de Santa. Tiene dos secuaces, mezcla del tío Lucas, Marilyn Manson y el cerebro de una toalla seca. (Nota de Oso55: En la versión española de esta película, al hermano malvado de Santa Claus, tras un esfuerzo de ingenio sin precedentes, se le bautizó como Atnas).
“¡Infeliz Navidad! Hahaha”
El Gay Parade
Por el lado de los buenos, tenemos a los enanos, que viven con Santa y su esposa en una especie de cuartel, que de adentro se asemeja a la base de los Power Rangers, nada más falta el robot balín y Zordon repartiendo juguetes.
Enano frito.
Ok, la paz no reina por mucho porque León decide tomar el cuartel de Santa, con enanos, mujer y todo. No conforme con eso, echa a su hermano del planeta Tierra, mandándolo por Fedex pero dentro de una estrella.
Santa Claus enchironado por Jor-el
Bien, resulta que en esa misma noche, Jeremy se desvela pensando en su miserable existencia, cuando por su ventana divisa una estrella fugaz que cruza la luna y… ¡se estrella en su patio! Cuando sale a ver, descubre que la estrella era Santa Claus, que ahora perdió el conocimiento y quiere recobrarlo, aunque deba correr sangre (mentira).
Con esta cara se quedó Santa tras conocer que Grand Theft Auto era el regalo más demandado por los niños.
Debo remarcarlo: Butch, el hermano de Jeremy, es un completo idiota, además de correr con el cliché “hermano mayor molesto que quiere entrar a la escuela militar”, esta larva no podría sobrevivir más de 5 minutos en una sociedad civilizada.
Fuck Butch
Como Santa anda fugado y León lo quiere capturar, porque sí, manda a sus dos discípulos a buscarlo a la Tierra. Para pasar desapercibidos, los lacayos se disfrazan de empleados del proveedor de energía, y se intentan infiltrar en la casa de Jeremy, que es donde Santa ha encontrado un refugio provisorio. Ojo, no es que los tipos vayan bien disfrazados, van maquillados y todo, pero con el overol naranja. Como para no darse cuenta. En esta escena queda en evidencia la falta de astucia de los malos, cuando el gordo Santa y el pibe se les escabullen por una escalera a metro y medio de distancia. A pesar de todas sus torpezas, el par de tontos (los malos), logra atrapar a Claus en su cama.
Secuelas de una miopía avanzada.
La Sra. Claus tiene una idea: escribir y forwardearles un email a todos los niños instándolos a que salven a Santa, y a ella si tienen tiempo. Lo bueno es que el mail que recibe Jeremy tiene la voz grabada de la Sra. Claus, con expresiones y todo. ¡Quiero esa tecnología!
“Le diré a Bush que invadiremos por aquí”
Entonces Jeremy y uno de los enanos (Pointer) se mandan a otra dimensión, a través de un Mapamundi transparente que hay en una tienda cuyo dueño es un viejo amigo de Don Claus. En este mundo paralelo se encuentran con un puente invisible que sólo puede ser cruzados por aquellos “que crean” (¿no les suena eso?).
Indiana Jo…
Cantado, lo cruzan y entran a una caverna donde Santa está cautivo, pero todo era una trampa y quedan atrapados ellos también.
Chicos, compren el Mazinger, versión Navidad.
En una maniobra inesperada, Jeremy le alcanza a Santa su gorro mágico, que le confiere poderes del más acá y para muestras sobra un botón: mediante un rayo catódico transforma a los dos esbirros de León, ¡uno en un inodoro y el otro en un destapa-cañerías! Que venga alguien con cosas más bizarras; Lloyd Kaufman, te desafío.
Santa Claus lanza su ataque definitivo, el Impactrueno.
Un inodoro o una sopapa, triste destino…
Ahora la onda es ir a buscar a León y hacerlo pagar, en una secuencia al mejor estilo Mortal Kombat, con un León emputecido lanzando rayos cual Rayden y un Santa contestando con bolas de fuego.
Mortal Kombat – Christmas Deception
Primera imagen de Darth Plagueis, el maestro de Palpatine
Al final, obvio, gana Santa, que con la ayuda de Jeremy (no Ron Jeremy, otro), lo mandan al León a un mundo mejor, mediante algo así como una silla eléctrica, como en Texas, a la mierda, así aprendió Bush.
Amigo, esto es igual que en Texas, ¡Yiii-ha!
Los esbirros, que de alguna forma recuperaron su forma original, son vueltos a transformar, esta vez en cartas de colección.
Ya ha salido a la venta la nueva colección de cartas piratas de Star Wars.
La parte final es la que se imaginan, los padres de Jeremy se reconcilian bajo un muérdago volador (tiembla Spielberg), Jeremy recibe un diploma como que salvó la Navidad, y Santa le consigue una beca a Butch, el hermano, para la escuela militar (jajajajaja no es broma). Fin del cuento.
Gracias, Industrial Light and Magic
Bueno, niños, señora, señor, les deseo una Feliz Navidad a todos los lectores de Cinecutre, y ojalá reciban su regalo merecido. Recuerden que si se portan mal en vez de Santa Claus… se les aparecerá ¡Tim Curry!