Fun In Balloon Land (1965)
Los que leemos esta página, y asistimos a sus funciones, sabemos que lo que vemos es porquería. Pero, por algo que nos debieron de hacer de pequeños, lo disfrutamos igualmente. No hay mucha gente capaz de hacer lo que hacemos. Y lo que hacéis. Es comparable a una cosa que nunca he entendido, pero que hacemos casi todos. Alguien abre un bote, lo huele, y dice “¡hostia, qué asco! A ver, huele”. Y tú hueles, como un gilipollas, y dices “¡hostia, qué asco!” ¿Qué esperabas, imbécil?
SALAZETA VUELVE A SALAEQUIS EL 6 DE MARZO: A las 12:30 horas del mediodía con la demente “Sea Monster”
ENTRADAS YA A LA VENTA A comienzos de marzo y como aperitivo de la inminente CutreCon 10, celebraremos una nueva sesión de SALAZETA en Salaequis Madrid, con un título especialmente recomendado por Trash-O-Rama Distribución, y que es uno de los peores y más alucinantes ejemplos del nuevo cine chino de monstruos gigantes, del que ya […]
‘BIG OCTOPUS’, LA NUEVA PELÍCULA CHINA DE MONSTRUOS, NO PROTAGONIZADA POR NICOLAS CAGE: Os mostramos póster y tráiler
Como ya hemos contado en otras ocasiones, los chinos han encontrado un nuevo filón con las películas chungas de monstruos gigantes. Generan cachondeo en Internet y permiten rellenar de forma rápida y barata sus plataformas locales de streaming. El nuevo ejemplo de esta tendencia es “Big Octopus” -tráiler genérico aquí-, película NO protagonizada por Nicolas […]
Tarkan contra los Vikingos (1971)
Tarkan Viking Kani (Tarkan a secas, a partir de ahora), nos cuenta la historia de un tipo que va por ahí combatiendo injusticias junto a sus dos inseparables perros, llamados Kurt y Kurt. Mi madre quería llamarnos Antonio a todos mis hermanos y a mí, para no liarse, pero los del registro civil se lo impidieron.
Sherlock Holmes (Asylum) (2010)
Hoy vamos a servir a la plancha una película que ni conocía, ni me apetecía conocer. Pero el ser un gourmand de cine cutre a veces obliga a degustar platos que uno no comería ni en medio del desierto del Sahara tras tres meses de ayuno. La razón es bien sencilla, soy un aficionado a toda la (buena) literatura y las películas sobre Sherlock; para mí este engendro es una ofensa muy personal.